jueves, 24 de diciembre de 2009

El primer pesebre de Navidad.


“Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento. Dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento…” Lucas: Cap. 2; vers. 6 y 7.

Cuenta la historia que el pesebre como lo conocemos hoy día fue creado por San Francisco de Asís en 1223, en el bosque de Greccio,con hombres y animales vivos.Francisco era famoso por la vida que llevaba, hablaba del evangelio con tanto entusiasmo que la gente y hasta los animales lo escuchaban atentos. En el año 1219, luego de haber formado una nueva congregación religiosa basada en la pobreza absoluta, partió a Oriente y pudo visitar los lugares donde estuvo Jesús.
El recuerdo más intenso de aquel viaje fue la gruta de Belén, donde el Señor quiso nacer en la pobreza más grande. Un día, un hombre rico, llamado Juan le preguntó a Francisco qué debía hacer para imitar a Jesús. Francisco le dijo que se preparara para la Navidad, y así este hombre hizo construir un establo y ordenó que llevaran heno, un buey y un asno. Así la noche de Navidad de 1223, muchos pastores y gente pobre fueron a la gruta que Juan había preparado para Francisco.

Allí, con el permiso del Papa, Francisco celebró misa. La emoción fue tal que Francisco se sintió él mismo un niño y comenzó a balbucear como uno de ellos. Entonces pudo verse dentro del pesebre un niño hermosísimo dormido, al que Francisco, sosteniéndolo en sus brazos, intentaba despertar de su sueño.

Entre testigos del milagro muchas eran personas dignas de fe y así se divulgó la noticia por todo el mundo. De aquel milagro, muchos obtuvieron beneficios espirituales y corporales: algunos se convirtieron, otros utilizaron el heno del pesebre y lo utilizaron como medicina para curar enfermedades y una mujer con los dolores de una parto difícil encontró fuerza y nació un niño y fue fiesta en toda la casa.

El símbolo del pesebre es para mí un llamado a la humildad, a servir, como Dios se entrega con simpleza en cada encarnación, un llamado a ser familia para criar al niÑo Dios en nuestro hogar.
Que Dios hecho niño encarne en esta noche buena y pueda devolvernos la Fe, el Amor y la Justicia para que todos los niÑos del mundo puedan nacer en un mundo que los contenga y les brinde pan, educación, salud y apoyo espiritual.

Felíz Navidad y que Dios se vuelva niño en tu corazón

Adriana





3 comentarios:

Adribel dijo...

Hola Adriana!
Que pases una muy feliz navidad junto a tu hermosa familia, y que el año que se avecina, llegue colmado de paz, salud y amor para vos y los tuyos!
Un abrazo afectuoso!

Anónimo dijo...

Me sumo a este pedido tan especial por los niños del Mundo.
Qué nazca lo mejor de nosotros mismos y que podamos ver en "el otro" a esa chispa divina, que todos tenemos.
Mucha PAZ, Adri para vos y Gracias por tu hermoso post.
Abrazos en Jesús.
Gra

Luz del Alma dijo...

Gracias Adri por todo lo que compartes.
Espero ésta Navidad los haya colmado de Bendiciones (a vos y todos los que amas).
Les deseo LO MEJOR para 2010 (y toda la Vida).
Un fuertísimo abrazo de luz, Mirta