viernes, 2 de marzo de 2012

Meditación y Psicología Budista. El arte del Vipassana.



 Les comparto algunas ideas claves ,que trabajaremos en nuestra primera sesión de Meditación y Psicología Budista. Los esperamos el miércoles 14 de marzo de 20 a 21.30 hs en Taitoku, San Blas 3060, 1 "A".



Si podemos deshacernos del apego a las ideas y opiniones, podremos ser más libres cuando las tengamos. Podremos considerar con más desapasionamiento y de forma más completa la situación dada. Podremos recibir con más respeto otras ideas, lo que, a su vez, nos lleva a una situación de mayor apertura y comunicación.

•Alterar los juicios.•Agregar fase final “cielo azul”.

La segunda técnica que utilizaba cuando proliferaban esos pensamientos era añadir al final de cada juicio la frase del “cielo es azul”. “Tal persona coge demasiada comida, el cielo es azul”. “No me gusta cómo se desenvuelven, el cielo es azul”. El cielo es azul es un pensamiento neutral que puede venir e irse sin hacer que la mente reaccione. Al añadirlo al final de cada juicio, sentí como sería dejar pasar el juicio por la mente del mismo modo que pasa por ella el cielo es azul.

•Critica a la vanidad.•Ver la impermanencia.

Cuando la mente queda atrapada en la comparación se encierra en una percepción de yo y el otro. Nos enredamos en ese marco conceptual y alucinado de yo y el otro. Hacemos esas comparaciones cuando no vemos que todo, incluido ese mismo pensamiento de yo y el otro, aparece y pasa sin cesar. Los contenidos de esos pensamientos nos atrapan porque no vemos la transitoriedad misma de los pensamientos. Si conseguimos verla, la mente que compara desaparece.

•Emociones: difíciles  de comprender.•Son amorfas y condicionan.

El primero es que las emociones, como apariencias de la mente, son algo amorfo: no tiene una delimitación clara, ni un comienzo ni un fin definido. No son tan tangibles como las sensaciones, ni están definidas tan claramente como los pensamientos. Aún sintiéndolas muy intensamente podemos ser incapaces de distinguirlas claramente.La segunda obstrucción a nuestra comprensión de las emociones es el hecho de que estamos fuertemente condicionados a identificarnos con ellas.

•Manejo de emociones.•RAT y ver si son (+) ó (-).

En nuestra sociedad leemos y oímos con frecuencia que tenemos que hacer honor a nuestras emociones, lo que es definitivamente cierto en el sentido de reconocerlas, aceptarlas y abrirnos a ellas. Pero eso no es suficiente. También necesitamos dar el paso siguiente, es decir, investigar si ese determinado estado mental es positivo o no lo es. ¿Nos proporciona felicidad y libertad, o nos trae más sufrimiento? ¿Deseamos cultivarlo o dejarlo pasar?. Siempre tenemos esa posibilidad de elección, aunque no solemos ejercerla con frecuencia.Esa cualidad de la sabia discriminación puede darnos un poder tremendo.

•No control de otras mentes.•Responder con conciencia.

Aunque podamos comunicarnos con habilidad y claridad con las personas, sentir compasión ante su sufrimiento trabajar para aliviarlo, aún así, en última instancia, no podemos controlar sus acciones o reacciones. Si comprendemos esto nos resulta más fácil dejar pasar las cosas. Al aumentar la calidad de la ecuanimidad en la mente tenemos más capacidad para saber estar en situaciones desagradables sin que la mente se agite. Aprendemos a responder en vez de reaccionar.

Aburrimiento: estado mental negativo.•Falta de atención.

Entender que el aburrimiento no proviene del objeto de nuestra atención, sino de la calidad de la atención, es un conocimiento verdaderamente transformador. Fritz Perls, uno de los que llevaron la terapia gestalt a América, dijo: “el aburrimiento es falta de atención”. La comprensión de esa realidad introduce grandes cambios en nuestras vidas.

Critica a la culpabilidad.•Es un estado mental.

Por tanto, aparezca la culpabilidad, hazla objeto de tu percepción. Adviértela. En el momento de reconocerla, de aceptarla y de no identificarte – lo que es difícil, y conseguir ese dominio puede llevar tiempo -, verás que esa fiera de fuerza mental no es realmente más que un endeble tigre de papel. Aparece la culpabilidad, la adviertes, y en el mismo momento de advertirla, al dejar de identificarte con ella, se desmorona.

•Envidia: crece por si.•No criticar y no condenar.

El sitio por donde empezamos a tratarla, que muchos descuidan, es viéndola, reconociéndola y sintiéndola sin condenarla ni criticarla. La condena y la crítica no harán más  que alimentarla. Si nos condenamos a nosotros mismos por ser envidiosos, no hacemos otra cosa que reforzar el sentimiento de no ser lo suficientemente buenos. Aún nos atamos más con ese fuerte y doloroso nudo y nos será muy difícil liberarnos del él.

•Deseo: de ansiedad y de motivación.•Son dos cosas: tanha y chanda.

En pali el término tanha significa deseo ansioso, mientras que el término chanda se traduce como deseo de hacer. Por ejemplo, el Buda antes de su iluminación tenía un gran deseo de liberación que le inspiró durante intocables vidas de práctica. Eso era chanda, la energía de la motivación por conseguir algo, en este caso asociada a la fe, a la sabiduría y a la compasión.

Deseos: su satisfacción aumenta.•El beber agua salada.

Es difícil curar una enfermedad cuando la propia medicina que estamos tomando es la causa  de la enfermedad. Nos rascamos la picazón y eso no hace más que empeorarla. Intentamos calmar la sed bebiendo agua salada y nos volvemos más sedientos. Eso es lo que ocurre cuando creemos que la única forma de acabar con los deseos es satisfacerlos.


Adriana Paoletta

Clases de Ashtanga Yoga Terapéutico, Pranayamas, Yoga Nidra y Meditación. Escuela Taitoku.


consultas@taitoku.com.ar