domingo, 24 de agosto de 2014

El yoga puede darte mucho swing...


Alguien que tiene swing, camina con libertad, si se tropieza se rie, no se avergüenza, alza su frente y se levanta con elegancia.

Si tienes swing, puedes entrar en un lugar y mirar serenamente, todo el espacio,  atrapando las miradas de todos.

El swing es algo musical en tu andar ,en el sonido de tus palabras, que hipnotizan a quien te escucha llevando su atención a tu relato.

Nada tienes que copiar, eres puro swing creativo...es más, todos querran imitar tu estilo y sin embargo, el swing no puede ser transmitido. Con el swing se nace, se amanece y se sueña. Si, tus sueños parecen danzar, en tu inconsciente, cuando el swing se apodera de ti.

A veces tu swing se duerme durante alguna etapa de tu vida y tus pasos se vuelven grises y pesados como los del resto de la gente. Piensas... que ya no volverás a sentirte etéreo y despreocupado, alegre sin medida, sano y exultante, ansioso por el asombro, enamorado de la vida.

Y sin embargo el swing nunca muere, suele dormirse, es verdad, pero basta una bocanada de aire fresco, un rayo de sol naranja de atardecer, un sombrero que sacaste de tu placard, para volverlo a sentir. Y vuelves a danzar y a sonreir.

Adriana Paoletta