jueves, 18 de agosto de 2011

Descubre tu misión.


Sé que estoy aquí para aprender. Cada uno de nosotros tiene una vocación y una misión por descubrir. Cuando hallamos esa llave , toda nuestra existencia cobra sentido y aún en circunstancias dolorosas, entendemos por qué estamos aquí.

Estoy aquí para para hablar de amor, de sanación y perdón. Soy una mensajera que vino a servir de una manera simple , para que podamos reconectar con la esencia divina ,de la que no somos del todo conscientes.

Desde la docencia y la investigación, trato de ayudar a prevenir, la dualidad, entre tu alma y tu mente. Una mente que teme, ansía lo que no está y busca en la ira, la deseperanza, el escepticismo y el miedo, la manera de entender,los inefables colores de la existencia.
Durante la cirugía de mi hermana ,bajé a la capilla del hospital a orar. Contemplé ese lugar sagrado y silencioso y me senté a llorar. Tranquilamente, para que toda esa tristeza fluyera,desde mi mente limitada, hacia el espacio infinito ,del misterio que me rodeaba.

Las lágrimas purificaron mis ojos, ya que pude alzar la mirada ,húmeda y despojada, hacia lo alto y sentirme abrazada por ese Dios, que intuyo desde que entré en la vida y que jamás me abandona. La belleza de esos ángeles azules ,sosteniendo estrellas y cometas en sus manos, mandalas sutiles pintados en cada rincón, iluminaron el silencio con una alegría calma, de suave comprensión.

¿Cuál es el milagro que estamos buscando?.


Abre tus ojos y contempla ,porque estás frente a él.

Donde quieras que mires, hay estrellas encendidas, auras radiantes, amor y belleza, calma y sanación.

Dios está aquí .


Gracias a mi hermana Romina por ser la llave de la unidad de mi familia . A mi bella Romi :salud, fuerza y alegría, hermana mía.

1 comentario:

añil dijo...

Os envío un abrazo de luz .

Besos