martes, 23 de febrero de 2010

Vivir el desapego y aprender a soltar


Soltar es la esencia de la práctica espiritual. Soltar el apego a las cosas materiales y sutiles, a las experiencias malas y buenas, a los juicios mentales que me detienen en una mirada anclada en el tiempo. Cuando no hay apego las cosas son libres para fluir a su modo ya que el apego funciona como un fuerte sistema de apoyo y dependencia, produciendo un fuerte aferramiento a las cosas incluso provocando tensiones, estrés,miedo, dolor y sufrimiento.

Según Buda el apego alimenta el anhelo con toda su energía y juntos se convierten en la causa principal de sufrimiento. Se apoyan siempre sin excepción, el uno al otro. Más deseamos, más nos apegamos, tanto al objeto del deseo como a la misma pasión del deseo. Por lo tanto el apego refuerza el poder del deseo como a la misma pasión del deseo. Son totalmente interdependientes.

Cuando soltamos el apego, el deseo se queda solo y sin poder, sin un apoyo que mantenga su energía. Como resultado de ello, el ego consciente comienza a SER concientemente y se produce lo que el budimo llama ¨la extinción del deseo¨. Pongamos un ejemplo práctico: si deseo una bella casa, ese deseo original me llevará a pensar que es una excelente idea comprar (poseer) esa casa , mientras que me voy identificando totalmente con ambas cosas ( idea y deseo) . Mi deseo aumenta a medida que crece mi apego por tener la casa . Finalmente encuentro el modo de compararla pidiendo parte del dinero prestado. Si por el contrario , logro abandonar o soltar mi apego de poseer ese bello objeto y me separo del deseo y de la idea de poseer esa bella casa, mi mente quedará libre de toda atadura. Mi consciencia experimentará ese espacio ilimitado en el que ni el deseo, ni la idea o pensamineto me perturbarán.

En ese espacio de libertad y autonomía podré decidir de verdad, si necesito o no esa casa. Al liberarme del apego, me habré liberado a mí mismo de la esclavidtud de la dependencia emocional y psicológica.

Por supuesto que las formas más sutiles de apego son las más difíciles de erradicar, como el apego a emociones, al poder, a vínculos, a respuestas e ideas con las cuales nos identificamos como si fuesen una extensión de nosotros mismos . Lo que es más fuerte en nuestra esclavitud es la relación que se establece entre un objeto o persona y mi respuesta en ese feedback. Eso es lo que debo observar con claridad para desandar mi anhelo .

Sólo podré soltar de verdad , cuando comprenda mediante la VISION INTERIOR de la meditación , la red sutil a la que estoy amarrado entre la idea , el deseo y el tener aquello que deseo.

Sin este conocimiento interior de toda la estructura que me ata a la realidad y a todas sus manifestaciones sensibles, no podré soltar de verdad. Y seré alguien que dice no necesitar nada ni a nadie, pero esconderá la amargura y la frustración bajo los votos de la pobreza o la soledad, de la omnipotencia o la insensibilidad, sin florecer en mi corazón, la semilla de la alegría y la conformidad en el propio Bien.

Adriana Paoletta

2 comentarios:

sii dijo...

Oi querida, cómo está?
Eu amei o seu video de yoga en la playa, e dando aula sobre nossos deuses.

Beijos, e se cuida.

Danny

Anónimo dijo...

Uyyyy que bueno, insistir en este tema para que podamos diluirlo aunque sea cada día un poco más. El psicoa´nalisis se basa en el deseo, y a veces hay gente se queda entancada, sin poder salir.
Gracias.
Gra