miércoles, 26 de agosto de 2015

Hay un espacio mental que debemos limpiar todos los dias.



La palabra chidakasha significa"espacio de la conciencia"y es el espacio psíquico o PANTALLA MENTAL donde se manifiesta la actividad del psiquismo. Un espacio donde confluyen los tres espacios mentales:conciente , subconciente e inconciente.

Aunque no es un espacio físico, en la práctica se lo localiza detrás o delante de la frente, en forma de pantalla oscura que permite proyectar los contenidos del psiquísmo o universo interior.Todo lo que pensamos, imaginamos, recordamos o visualizamos sucede en este espacio sutil etérico.

Para tomar conciencia de chidakasha basta con cerrar los ojos y mirar el espacio oscuro que se percibe delante de los ojos.Persevera en la observación atenta y relajada de esta oscuridad, comenzarán a aparecer todo tipo de visiones y efectos: como vibraciones sutiles de la substancia mental,fenómenos luminosos, imágenes símbolos, dibujos, figuras geométricas, distintos grados de oscuridad, nada , recuerdos del pasado, pensamientos etc.

Lo que surge en esta pantalla son contenidos inconcientes, cuando observamos con una actitud desidentificada, tomando conciencia de nuestros conflictos y tensiones, contactaremos con la raíz del problema y tendremos una COMPRENSION total y clara de sus causas que disolverá y netralizará el CONFLICTO.

Observando chidakasha veremos la gran cantidad de información que yace en el interior de la mente. Chidakasha es un recurso para canalizar la atención durante la meditación y es también una técnica de purificación mental y el acceso a nuestra mente más profunda. 

No te olvides que el yoga fue la primera psicología y en sus técnicas están las más avanzadas respuestas a los interrogantes del ser humano.


Prueba visualizar después de un día de trabajo, sentado comodamente, respirando tranquilo, la pantalla oscura que proyecta tu mente a la altura de la frente.
Deja que todas la impresiones del día se proyecten en ese cielo para limpiar tu mente. Observa todo aquello que proyecta tu mente sin tensión, como si fueras un testigo imparcial, el observador de una película que tu mismo has dirigido.
Hazlo durante 5 o 10 minutos y luego abre los ojos.

Escribe y observa cómo duermes ese día, qué reacciones nuevas has encontrado en tu conducta. Si estás tranquilo vuelve a repetirlo mañana.

Namasté!