miércoles, 2 de julio de 2014

Todos somos hermanos .




La vida quiso que fuera madre de mellizos,.Este video no solo rememora mi embarazo sino que hizo que sintiera la calidez de la vida intrauterina. Quizás no nos hayamos dado cuenta que la TIERRA es nuestro útero aquí afuera de la panza de mamá.

Ayer tuve la oportunidad de cenar y charlar por separado con cada uno de mis hijos mellizos. Con Gaby, fue descubrir y pensar en que lugar se ve trabajando, cuales son sus intereses más notables para descubrir de a poco su vocación. Las materias humanisticas lo apasionan desde chico, es un gran organizador, un creador de ordenes nuevos, un perfeccionista nato, que adora múltiples artes, que tengan en cuenta el enseñar ante todo. Ama el teatro shakespiriano, lo clasico, la belleza , la pintura y el orden. Es un gran colaborador en toda tarea de equipo. Y descubri hablando con él ,que estas charlas eran tan idénticas a aquellas que teniamos de niños y en realidad sus gustos eran los mismos , sólo que ahora quizas habia mas información a su alrededor pero su carácter de lider positivo, organizativo, empatico y cuidadoso de los demás, estaba aquí madurando.

Luego cené con Joaqui y fuimos hasta el inicio del universo refutando la teoria del big bang,  existe un dios, un creador, como pudo darse el origen de la vida tan precisamente, demasiadas casualidades debieron coincidir sin la mente de un arquitecto genial. Le interesan la biologia, en especial el comportamiento de los virus algo que no esta ni vivo ni muerto, al filo del misterio...y le pregunté... vos podes hablar de todo esto con tus amigos?. No mamá  a quien le importan estas cosas, todo el mundo mira y habla sobre showmatch... Pero yo sigo pensando por mi mismo y tambien ocupandome de cosas más terrenales, mas humanas... para sentir el equilibrio...

Y me di cuenta que Joaqui y Gaby siempre fueron estos seres que ahora se están desplegando,en sus habilidades, pero su carácter fue siempre así. Como padres tuvimos que estar atentos a sus talentos y debilidades, para poder brindarles un camino en donde la mente no primara sobre el cuerpo, ni el pensamiento solitario sobre las cosas humanas, ni lo espiritual sobre razón. 
Mis hijos me mostraron lo que traen desde siempre ,como vocación y me dieron el regalo de su existencia . En ella me revelo como una madre ,que tan sólo les dio el sostén para SER.

Gracias HIJOS!   

Matsyendranasa. La leyenda del nacimiento del yoga.



Matsyendrasana 

Cuenta la leyenda, que Shiva enseño a su esposa Parvati una forma de abrir los ojos por primera vez en su vida y ver la realidad.



Y fue asì còmo Shiva se metiò en una cueva con Parvati, y dìa tras dìa le enseño yoga. Lo hacìa dentro de la cueva, para que nadie pudiera verlos, pero, sin darse cuenta, iban a ser observados. Un ser, un pequeño pez, se dio cuenta de lo que hacìa y comenzò a mirarles sin que lo supieran. El pez se asombrò de todo: de los movimientos extraños que realizaban, de las intensas respiraciones, de los cànticos y de los sonidos, y, sobre todo, se asombraba de la cantidad de tiempo que permanecìan quietos, a veces durante varias horas, observando un pequeño punto en una pared de la cueva. El pez se sintiò curioso, tanto, que comenzò a imitar todas aquellas cosas. Imitò sus posiciones, sus estiramientos, sus retenciones de respiraciòn, sus largas horas de silencio. Y entonces ocurriò algo increìble: su cuerpo comenzò a cambiar. Le salieron pequeños bultos que luego se convirtieron en brazos y piernas, la cabeza se hizo màs grande y distinta, y su mente comenzò a entender de otra forma, hasta que un dìa fue capaz de ser consciente de sus pensamientos. Sus labios se hicieron grandes y carnosos, y su boca se podìa mover de mil formas, y de su garganta comenzaron a salir sonidos y aprendiò a cantar y a recitar el om, y a mover los labios y a poder hablar. Sus branquias se deshicieron en pulmones, y pudo por primera vez respirar el aire que està màs allà del agua, que es el cielo de los peces. Poco a poco aprendiò a controlar su cuerpo y pudo salir a la tierra y caminar por ella. Aprendiò a observar las plantas y a entender cuàl es buena y cuàl no lo es en determinadas situaciones, y conociò còmo el sol y la luna cambian su posiciòn, y aprendiò a manejar cosas con sus manos y a construir utensilios con ellas.