jueves, 27 de febrero de 2014

Camina y entrega la confianza a la providencia divina.



La sensibilidad humana nos vuelve vulnerables para apreciar el arte, llorar de amor, gozar de la felicidad y entender que el bien es un camino que a veces requiere de grandes sacrificios. Estas dispuesto a entrenar tu sensibilidad y ser tu mismo una gran persona?.



Camina y entrega la confianza que hoy te falta,a esa providencia divina que nos ayuda a extender los caminos de esperanza por doquier.

Dificil no sentir la derrota cuando defiendes tu territorio individual sin darte cuenta que la tierra es mansa y de todos los que te rodean.



.Hace tiempo que decidi no erigir barricadas intelectuales,que solo aprisionaban mis miedos.

Y ahora camino en los descalzos pasos de toda la humanidad.

Adriana

miércoles, 26 de febrero de 2014

¿Puede un científico creer en milagros?


Foto: BBC

A través del microscopio vi una célula letal de leucemia y decidí que la paciente a la que pertenecía debía estar muerta. Era 1986 y yo estaba examinando una pila grande de muestras de médula ósea sin que me hubieran dicho por qué.
Dado lo desagradable del diagnóstico, me imaginé que se trataba de una trifulca legal. Quizás una familia en duelo estaba demandando a un doctor por una muerte que realmente no habría sido posible evitar.
La médula ósea contaba una historia: la paciente se sometió a quimioterápia, entró en remisión, luego recayó, hubo más tratamientos y un segundo período de remisión. Ahí se acababan las muestras.
Más tarde me enteré de que la paciente seguía viva, unos siete años después de su experiencia, y de que no se trataba de una demanda legal.
El caso estaba siendo considerado por el Vaticano como un milagro en el expediente para la canonizacion de Marie-Marguerite d’Youville.

Dudas


Foto: BBC
Ningún santo había nacido todavía en Canadá.
El Vaticano ya había rechazado que este caso constituyera un milagro; sus expertos sostenían que la paciente no había tenido una primera remisión y una recaída sino que una segunda ronda de tratamiento produjo la única remisión.
Esta aparentemente sutil distinción era crucial.
Hablamos de la posibilidad médica de curar en la primera remisión pero no después de una recaída.
Los expertos en Roma concedieron reconsiderar su decisión si un testigo “ciego”examinaba las muestra nuevamente y encontraba lo que yo había observado.

Para ser santo


Foto: BBC
Yo nunca había oído hablar del proceso de canonización y no podía creer que la decisión requeriría tal deliberación científica.
Los candidatos a santos necesitan haber hecho un milagro para establecer que están con Dios.
Además, deben haber vivido una vida ejemplar, documentada con evidencia en biografías.
Por pura curiosidad, leí la biografía de d’Youville.
Nació cerca de Montreal y estableció un hogar para los pobres y discapacitados, un hospicio, una cocina pública y una orden de monjas que fundaron escuelas en todo el mundo.
Su vida ciertamente parecía ejemplar.

Un extenso proceso

El tiempo pasó.
Fui invitada a prestar testimonio sobre mi informe en un tribunal eclesiástico.
Con temor de que me preguntaran algo difícil, me llevé unos artículos médicos sobre la supervivencia en casos de leucemia, con los pasajes más relevantes resaltados con color rosado. Al final de la sesión le entregué los papeles a los investigadores.
La paciente y el doctor que la trató también testificaron ante el tribunal. La paciente explicó cómo había apelado a d’Youville durante su recaída.
Pasó más tiempo.
Finalmente, nos enteramos de la excitante noticia: d’Youville iba a ser canonizada por el papa Juan Pablo II el 9 de diciembre de 1990.

Inolvidable

Las monjas que habían estado promoviendo su causa me invitaron a la ceremonia.
Al principio, vacilé. No quería ofenderlas. Soy atea y mi esposo es judío.
No obstante, querían incluirnos a ambos y no podíamos negarnos el privilegio de presenciar el reconocimiento de la primera santa de nuestro país.
La ceremonia tuvo lugar en la Basílica de San Pedro. Estaban las monjas, el médico y la paciente.
Conocimos al Papa: fue un momento inolvidable.
En Roma los postulantes canadienses me dieron un regalo: un libro que alteró mi vida completamente.

Inspiración divina

Era una copia del Positio: el documento con el testimonio completo del milagro de Ottawa que había sido puesto a consideración.
Contenía los informes hospitalarios, transcripciones de los testimonios de los doctores y la paciente. También incluía mi informe y los artículos que había dejado en el tribunal.
De repente, asombrada, me di cuenta de que mi labor médica se quedaría en los archivos del Vaticano.
En ese mismo instante, la historiadora que hay en mí se preguntó cuáles habían sido los otros milagros que habían sido usados para canonizaciones en el pasado. ¿Eran también curas? ¿Cuáles enfermedades curaron? ¿Estaba la ciencia médica tan involucrada en el pasado como en la actualidad? ¿Qué dijeron los doctores que sirvieron de testigos?
20 años y muchos viajes a los archivos del Vaticano más tarde, he publicado dos libros sobre medicina y religión:
“Milagros médicos”, en el que analizo 1.400 milagros usados en procesos de canonización en el curso de 400 años, y “Santos médicos”, que habla del milagro que resumí aquí, así como el caso de los santos Cosmas y Damian, unos doctores gemelos que mataron en el año 300.

Un milagro

La investigación que hice volvió a sacar a la luz historias dramáticas de recuperación y valentía.Reveló notables paralelos entre la medicina y la religión en términos de razonamiento y propósito y mostró que la Iglesia no ha esquivado a la ciencia en sus deliberaciones sobre lo milagroso.
Aunque sigo siendo atea, creo en milagros, esas cosas maravillosas que pasan para las que no encontramos explicación científica.
El que esa paciente del principio esté viva 30 años después de su encuentro con leucemia mielocítica aguda es algo que yo no puedo explicar.
Pero ella sí.

sábado, 8 de febrero de 2014

Tutorial de como realizar la postura del cuervo o bakasana.





Para aquellos alumnos virtuales que nos siguen desde tan lejos la Escuela Taitoku. Yoga y Medicina Oriental, les dedica este video para aprender a realizar Bakasana. Hare Om!

Adriana Paoletta

Clases y Formaciones de Verano consultas@taitoku.com.ar

martes 15.45 a 17 hs, jueves de 19 a 21 . 15 hs. San Blas 3060. CABA, Argentina. 

domingo, 2 de febrero de 2014

Lo cotidianamente sagrado.



Para tener una vida espiritual provechosa tenemos que dejar de vivir nuestra vida en compartimientos.Nuestra vida está dividida en períodos que dedicamos al trabajo ,al ocio ,al estudio etc. y la sociedad refleja y exagera esta fragmentación.Tenemos iglesias que albergan lo sagrado y distritos comerciales para lo secular y lo profano, hemos separado la educación, de la vida familiar , la vocación y los sueños, de los negocios y los beneficios de la producción del medio ambiente El hábito de dividir es tan fuerte que fragmenta nuestra visión de la vida ...

La práctica espiritual puede seguir fácilmente los patrones de fragmentación de nuestras vida si establecemos divisiones definiendo lo que es sagrado y lo que no lo es.
Muchas veces oiremos hablar de trascender el ego o del intento de alcanzar estados divinos y de pureza, mas allá del deseo, mas allá del cuerpo, se nos enseña que la iluminación debe hallarse por medio de la renuncia, creemos que esta iluminación se haya en algún lugar del mas allá o fuera de nosotros.La noción de alcanzaar una morada pura y divina desgraciadamente coincide con cualquier tendencia neurótica, temerosa o idealista que tengamos.

En el momento en que nos sintamos impuros , sin valor o avergonzados podemos UTILIZAR las prácticas espirituales para escapar de nosotros mismos..Siguiendo rígidamente preceptos espirituales, podemos tener la esperanza de crear una identidad espiritual pura . En India a esto se lo conoce como Cadena de Oro.No es una cadena de hierro pero sigue siendo una cadena.
El maestro tibetano Chogyam Trungpa Rimpoche advertía acerca de este "materialismo espiritual" describiendo cómo podemos imitar las formas externas de la prática espiritual,sus hábitos,creencias,cultura y meditaciones para escondernos del mundo o reforzar nuestros propios egos..

La práctica espiritual puede presentarse también como un escape, una forma de abandonar los problemas que tengamos con este cuerpo y esta mente para eludir el dolor de nuesta historia y la soledad de nuestra existencia.


 Es importante en ese momento preguntarse: ¿dónde y cuándo encontraremos la libertad?.
Tanto el sufrimiento como la iluminación han de descubrirse en nuestro propio cuerpo con sus sentidos y su mente. ¿Si no es aquí y ahora DONDE Y CUANDO la encontraremos?.
Si sólo contamos con el ahora con este instante no importa la actividad que estemos realizando, ¿como podremos separar lo espiritual de lo profano? .Tendriamos que ser banqueros,campesinos o basureros espirituales y deberíamos observarnos como tales.

La espiritualidad debería brillar e incorporarse en la vida en el modo en que caminamos,saludamos,comemos etc. y por sobre todo en la forma en que nos amamos los unos a los otros.


Esa es la forma de destruir los compartimientos en que dividimos nuestra vida. Los muros de los compartimientos están hechos de miedos y hábitos de las ideas que tenemos sobre lo que debería ser ,sobre lo que es o no es espiritual.. Sólo cuando nos hacemos concientes de la presencia de estos muros en nuestros corazones podemos desarrollar una práctica espiritual que nos abre a la vida en su conjunto.

Adriana Paoletta
Basado en la enseñanzas de Jack Kornfield.

Dedicado a las dudas de mis queridos alumnos.