miércoles 23 de noviembre de 2011
El centauro. La unidad del cuerpo y la mente en el camino de las asanas.
El camino de las asanas , es el camino de la integración cuerpo -mente, que también es llamado el camino del centauro. En él ,reconciliamos el primer dualismo como adultos: la integración de mi ser como "soma"; mi cuerpo, formando parte de mi existencia sensible , con mi mente, "psiche",aquella región de mi condición humana ,capaz de pensar , comunicar y crear en el mundo.
Por ello ,este camino inicial, este aprender por el cuerpo, es el pimer peldaño en nuestro camino hacia la liberación espiritual. Nuestra humanidad ,está encarnada en la imperfecta e impermanente envolutura de nuestro cuerpo.
Por ello el cuerpo, es mi primer maestro. Escucharlo significa reconocer en él sus síntomas, las señales dolorosas o placenteras, de aquellos alimentos que me llevarán más allá del cuerpo, sin dañarlo, respetándolo y no usándolo, como un objeto de sumisión .
Quien respeta a su cuerpo, respeta a su Ser.
Adriana Paoletta
Nuestro próximo tema a investigar: el cuerpo como objeto de sumisión.
sábado 19 de noviembre de 2011
La mente luminosa en la práctica de la meditación. Obstáculos que generan ilusión.
En nuestras prácticas de Yoga Terapéutico , el cuerpo sutil es educado a través de la conciencia del prana, para ser el vehículo de esta energía preciosa.
Según el Tantra el hombre es una réplica a pequeña escala
del universo, en el proceso de manifestación física, la conciencia Absoluta ,se escinde ,para dar origen a la creación.Todo el universo nace así , de una misma sustancia o energía, va diferenciándose en frecuencias vibratorias cada vez más lentas y pesadas.
Esa conciencia luminosa permanece velada por Maya, la ilusión,que crea la conciencia de separación.
La ilusión actúa a través de 5 cualidades limitadoras:
1. Se limita el poder de la acción correcta.
2. Por limitarse la fuerza del discernimiento o el poder de conocerlo todo en las consecuencias de la acción( Karma).
3.Se crea el deseo y el apego, limitando la voluntad.
4.Se limita lo perpetuo,a través de la noción de tiempo.
5.Se limita la libre voluntad,creando la idea de destino e interminable ciclo de nacimiento y muerte.
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| Malba. Museo de Arte Latinoamericano. |
Adriana Paoletta
Investigaciones realizadas por la Escuela Taitoku, de Yoga y Medicina Oriental. www.taitoku.com.ar
Los esperamos en nuestra segunda conferencia en el Malba: La vía de la meditación y el despertar del Ser.
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| Escuela Taitoku. Meditación. |
miércoles 16 de noviembre de 2011
Se sereno en la unidad de las cosas.
Vive, ni en la maraña de las cosas externas,
ni en las sensaciones internas de vacío.
Se sereno en la unidad de las cosas
y esas visiones erróneas desaparecerán por si solas.
Cuando intentas parar la actividad para alcanzar la pasividad
tu propio esfuerzo te llena de actividad.
Mientras permanezcas en un extremo u otro
no conocerás la Unidad.
Los que no viven en el camino de la unidad
caen en ambos, actividad y pasividad,
afirmación y negación.
Negar la realidad de las cosas
es perder su realidad,
afirmar el vacío de las cosas,
es perder su realidad.
Cuanto más hablas, y piensas sobre ello,
más te alejas de la verdad.
Para de hablar y de pensar,
y no hay nada que no serás capaz de conocer.
El volver a la raíz es encontrar el sentido,
Pero perseguir apariencias es perder la fuente.
En el momento de la iluminación interior
Hay un ir más allá del vacío y de las apariencias.
Los cambios que parecen ocurrir en el mundo “vacío”
Los llamamos reales, sólo por nuestra ignorancia.
No busques la verdad,
sólo deja de apegarte a tus opiniones.
No permanezcas en el estado dualístico
evita ese tipo de pensamientos con cuidado.
Aunque sólo haya un rastro
de esto y de lo otro, de bien y de mal,
la Mente-esencial se perderá en confusión.
Aunque todas las dualidades provengan del Uno,
no te apegues ni a este Uno.
Cuando la mente existe inalterada en el Camino,
nada en el mundo puede ofender,
y cuando algo ya no puede ofender,
deja de existir en su antigua forma.
Cuando no surgen pensamientos discriminantes,
la vieja mente deja de existir.
Cuando los objetos mentales desaparecen,
el sujeto pensante desaparece,
como cuando la mente desparece, los objetos desaparecen.
Las cosas son objetos por el sujeto (la mente)
la mente (sujeto) es tal, por las cosas (objetos).
Entiende la relatividad de estas dos
y la realidad básica : la unidad del vacío.
En este Vacío los dos son indistinguibles
y cada uno contiene en él, el mundo entero.El camino está más allá del lenguaje,Porque el él hay no ayer
no mañana
no hoy.
Hsin Hsin Ming, tercer Patriarca Chan (Zen).
Curso: La via de la meditación y el despertar
del Ser.Lic. Adriana Paoletta.
Museo Malba.Av. Figueroa Alcorta 3415.
21 de noviembre , 5 y 12 de diciembre de 19 a
21 hs.
| Reacciones: |
domingo 13 de noviembre de 2011
Vivir en tu ausencia.
viernes 11 de noviembre de 2011
La Alucinación más Socialmente Inducida. Deepak Chopra.

miércoles 9 de noviembre de 2011
La via de la meditación y el despertar del Ser. Curso en el Malba. Adriana Paoletta

La meditación es la técnica de autoconocimiento y liberación , más antigua , desarrollada por el hombre , para alcanzar un estado de Unidad con el Universo. En todas las tradiciones, tanto hindúes, budistas, cristianas, judías o musulmanas, la experiencia meditativa, ha sido diseñada para que el alma se aventure en su interior y alcance su identidad suprema con la Divinidad.

La meditación es un patrimonio cultural y universal, que da cuenta de los fundamentos, de lo que se ha dado en llamar, la Filosofía Perenne.
Actualmente , las neurociencias , investigan los efectos cognitivos y fisiológicos , que la meditación produce en el cerebro, desarrollando estados saludables de la mente. Dichas investigaciones, han abierto el diálogo, entre espiritualidad y ciencia. Un nuevo paradigma, está transformando el pensamiento humano. La propuesta de este curso, es abrir la puerta a esta ineludible necesidad humana: la espiritualidad.

Programa del Curso:
1.El camino hacia lo Real.
Los siete principios de la Filosofía Perenne.
Los diversos caminos para alcanzar la realidad no-dual : trascendiendo el pecado original (Cristianismo), revelando la ilusión o maya (Hinduísmo) y transformando el sufrimiento o dukkha (Budismo).
2.Las tres vías de la espiritualidad en la India.
Acción (Karma),Contemplación (jnana) y Devoción (bhakti).
Los cuatro estados de la mente según el Vedânta Advaita .
La no dualidad de la filosofía Advaita.
3.El espectro de la Conciencia.
La búsqueda de Ser transpersonal.
Los reinos sutiles de la mente en la meditación.
La salud integrada. Del cuerpo al Espíritu, el camino del Yoga.

4.Psicología Budista.Transformando las raíces del sufrimiento .
La Atención Plena en la Meditación Vipassana
Las características de la existencia : impermanencia , sufrimiento y ausencia de identidad del Ego.
Macrocosmos,microsmos y mandalas tibetanos.

5.El despertar de la conciencia espiritual.
Intuición, creatividad y misticismo.
El superconsciente. Místicos, artistas y visionarios.
6.La auténtica espiritualidad como integración de lo profano y lo sagrado.
Lóbulo frontal , concentración y emociones saludables.
Meditación y Neurociencias. Los nuevos paradigmas.
El curso tendrá una apoyatura audiovisual en power- point y videos.
Bibliografía de consulta:
Hinduismo y budismo. Ananda Coomaraswamy.
Espiritualidad hindú. Sanatana Dharma. Raimon Panikkar.
El espectro de la conciencia. Ken Wilber.
La pura conciencia de Ser. Ken Wilber.
Dhammapada. La esencia de la sabiduría budista. Carmen Dragonetti.
Abhidharma. Psicología budista. Chogyam Trungpa.
La sabiduría del Bosque.Las Upanishads. Geoffrey Parrinder.
Enseñanzas espirituales. Ramana Maharshi
Ser transpersonal. Roberto Assagioli.
Jack Kornfield. Camino con corazón.
Zen y autocontrol. Taisen Deshimaru.
Los tres pilares del Zen. Philip Kapleau.
Gran mente,gran Corazón. Genpo Roshi
Práctica de meditación con Tankas tibetanos.Nick Dudka y Silvia Luetjohann.
Adriana Paoletta.

Lic. en Letras (UBA).Instructora de Yoga egresada de la Escuela de Estudios Orientales de la Universidad el Salvador. Se desempeñó como docente de Italiano y Literatura . Dictó Talleres de Escritura y Artes Combinadas. Es docente de Yoga desde hace 20 años. Dicta cursos de perfeccionamiento docente en forma presencial y virtual. Dirige la escuela Taitoku, de Yoga y Medicina Oriental.Se dedica a escribir trabajos de investigación sobre la experiencia espiritual , filosofía del yoga y meditación. Se ha formado en Psicología budista y meditación, promoviendo una espiritualidad, integrada a la vida cotidiana.
Inscripción:en recepción del Malba, de lunes a domingos excepto el martes, de 12 a 19.30 hs.
jueves 3 de noviembre de 2011
El regreso salvaje de la espiritualidad o la necesidad de pertenencia flexible a una organización iniciática.

Hoy parece que muchos están interesados en esto de la espiritualidad y también parece que más que nunca esta espiritualidad se vive de formas muy diversas. Esto en principio debería alegrarnos, pero también me genera dudas.
Y es que creo que este fenómeno del regreso de la espiritualidad es, por ahora, una realidad ambigua, ya que puede dar lugar a diversos resultados; pienso que, por un lado, puede ayudarnos a vivir en plenitud saliendo de reduccionismos, pero sospecho que también puede llevar al renacer de la irracionalidad más delirante o del fanatismo fundamentalista más grosero. No creo que esto fuera para alegrarse.
En cualquier caso, lo que parece que cada vez es más evidente es que el modelo tecnocrático, logocéntrico y economicista en el que vivimos es insostenible y debe ser superado.
No es extraño, por tanto, que cada vez más personas tengan experiencias “espirituales” y busquen cómo integrarlas en sus vidas de un modo adecuado. Aquí hay diversidad de “soluciones”.
Para muchos está superado el tiempo de las instituciones religiosas o espirituales, sólo se fían de la búsqueda personal y de la propia experiencia. A partir de ella, interpretan las tradiciones religiosas, las mezclan, las alaban o descalifican según sus criterios.
Otros dicen estar ligados a una tradición sin ninguna práctica, sin atender a las mínimas reglas de pertenencia a esa tradición o sin aceptar los elementos fundamentales de la misma.
No dudo que puedan darse en algunos casos verdaderas experiencias espirituales humanas y humanizadoras entre quienes optan por esta vía, pero no creo que sea el camino más recomendable.
Recorrer el mundo “espiritual” exige tener un hilo de Ariadna para que el subjetivismo y el narcisismo no se traguen todo el “trabajo” y, sin la ayuda de una organización espiritual y una tradición, esto es muy difícil. Lo más fácil será caer en el “narcisismo espiritual”, lo que se llama en el zen la enfermedad zen (quietismo en el cristianismo), que se caracteriza por creerse ya uno “iluminado” por su experiencia y sin necesidad de someterse a las reglas y las enseñanzas de las instituciones y organizaciones espirituales tradicionales.
Otros huyendo de este peligro del narcisismo espiritual buscan evitarlo ingresando en organizaciones espirituales a las que consideran el único lugar válido para vivir la espiritualidad. La organización se ensalza por encima de todo y el sometimiento extremo a las autoridades de esa organización es para ellos el punto central para no equivocarse en su camino. El narcisismo espiritual se refleja aquí identificándose con la organización que tiene toda la verdad y no puede errar en ningún caso. Al identificarme con la institución, cuanto más la ensalzo, más me estoy ensalzando yo mismo. La organización nada tiene que aprender ni debe adaptarse a las personas y a los tiempos, sino al contrario. No se busca la espiritualidad como una experiencia personal transformadora sino como una forma de identificación personal, una ideología que les dé identidad y protagonismo frente a los demás que están en el error o nos persiguen (son inferiores). Se mata así la persona y su espiritualidad y se sustituye por el robot religioso uniformado bajo un mismo patrón, que obtiene el caramelo de creerse en la verdad y ser superior. Unos buscan su identidad comprando coches o mediante buena ropa, otros buscan llenar su vacío interior con etiquetas religiosas que los distingan.
También están aquellos que desprecian las religiones y buscan una espiritualidad más madura, el esoterismo. Para ellos, las religiones son todas expresiones de una misma Tradición Primordial y conducen a la misma experiencia. Las religiones viven la espiritualidad de modo deformado e inmaduro, son infantiles. Habría pues que unirse a un grupo esotérico que nos diera la verdadera experiencia sólo reservada a una élite.
Creo que esta forma de pensar olvida que cada religión es una experiencia única e intransferible, si bien haya elementos comunes y que permiten estar en armonía, enriquecerse mutuamente y entenderse.
Desde mi punto de vista, la división exotérico (externo y masivo) y esotérico (interno y elitista) debe ser superada. El centro de las tradiciones no es el esoterismo sino la mística (que nada tiene que ver con el misticismo sentimental) o dimensión monástica. La experiencia espiritual no es en último término la iluminación, aunque suponga una experiencia iluminadora, sino un estilo de vida que ve en lo cotidiano, en lo pequeño, en lo sencillo, en lo pobre y feo el lugar por excelencia del misterio. Es la llamada pobreza fecunda cisterciense.
Somos seres incompletos, fragmentados, “caídos” y por nosotros solos no podemos salir de nuestra situación. Necesitamos una “bendición”, la “gracia”, la “influencia espiritual” venida de más allá del mundo humano para salir de nuestra situación, peor que se “encarne” en nuestro mundo mediante una realidad física y material. Esto es lo que hacen las instituciones religiosas y espirituales, ser cadenas de esta influencia y encarnarla en el mundo. Naturalmente la influencia espiritual se daría también más allá de las instituciones religiosas o espirituales.
Creo, por tanto, en la necesidad de incorporarse a una institución religiosa u organización espiritual, haciéndolo de modo flexible, asumiendo lo esencial de su doctrina y de sus reglas y, a la vez, recreando la tradición recibida, sin traicionarla, a partir de la experiencia personal de la verdad espiritual que esta tradición porta.
Formar parte de una tradición nunca puede suponer perder la propia personalidad asumiendo un modelo prefabricado, ni renunciar al modo personal de vivir esa tradición. Las instituciones u organizaciones espirituales deben ser, por ello, plurales y, a vez, a través de una serie de referencias comunes, permitir vivir armonizadas todas sus sensibilidades. Querer uniformar demasiado será matar la tradición, tanto como olvidar los elementos comunes y caer en un puro subjetivismo narcisista. Ambos errores acechan al caminante.
Publicado por José Antonio Vázquez


