jueves, 26 de mayo de 2011

¿Cómo experimentas tu cuerpo?

Nos han educado sin conciencia de nuestro cuerpo. La vida se manifiesta, en este bello modelo de armonía , un cuerpo vivo.

Hay una cultura, que propicia la explotación del cuerpo, confinándolo a cumplir los infinitos e inexplicables deseos , de mandatos, que siempre han sometido, a esta inteligencia viva, convirtiéndola en una máquina , de trabajar, desear y obtener.

En mi madurez , he comprendido que escuchar el cuerpo, es abrir las páginas de un libro sagrado, que guarda todas las respuestas,que estoy necesitando.


Sus páginas se nos revelan como un hálito tibio, un cosquilleo en el ombligo, el placer en la piel de un abrazo sentido , las impresiones emotivas del contemplar un lago de montaña, el correr de alegría, mientras el mar te tumba de espaldas, hasta la orilla, caminar de la mano , dormirte exhausto y despertar totalmente despejado al otro día.


Ahora siento que lo escucho, con plena atención. Trato de protegerlo de una mente todopoderosa, que se cree invencible y lo agota con sus demandas.

Mi cuerpo, se ha convertido en mi maestro, frente a situaciones o vínculos que tengo que abandonar, señalándome lo erróneo de mis percepciones.Me ha enseñado a protegerme, me ha liberado de mis miedos ilusorios y me ha entregado la confianza de saberme VIVA, para entender su delicada armonía.

Mi cuerpo, ya no es objeto de belleza, ni un objeto sexual, mi cuerpo no es mi esclavo, mi cuerpo no es el cuerpo del dolor...mi cuerpo es el templo de mi liberación.

Aprendamos por el cuerpo!

Adriana Paoletta

lunes, 23 de mayo de 2011

Tummo, encendiendo el fuego interior. Yoga tibetano.



Tumo o tummó (g Tum mo (Transliteración Wylie); sánscrito: caṇḍālī), es una práctica de origen ascético cuya característica más evidente es permitir sobrevivir, sin abrigo, a bajas temperaturas.

El tumo, basado en las técnicas del llamado yoga tibetano, es una enseñanza y una práctica especial de adaptación al frío y a la nieve merced a la reconstitución de las defensas naturales del ser humano.

Esta disciplina permite entonces extremar la resistencia al frío, a tal grado que sus practicantes pueden permanecer desnudos durante períodos prolongados en ambientes con temperaturas bajo 0 ºC.

En tibetano tu-mmo significa calor interior.
Una explicación sucinta de esta disciplina es la siguiente: Consiste la misma en "generar", merced a la "visualización" (se suele imaginar una esfera luminosa y cálida en el interior del cuerpo, esfera imaginada como constituida por el prana que se aspira), calor desde el interior del cuerpo y saber distribuir tal calor interior (mediante "técnicas" precisas basadas en el ejercicio de la respiración, la relajación y la fijación de la atención en determinadas partes del cuerpo) de un modo armonioso y evitar la congelación de las partes corporales más vulnerables al frío (por ejemplo las extremidades), e incluso aprovechar el propio calor interior para una regeneración corporal.

Desde el punto de vista de la religión budista tibetana la disciplina puede tener una función ascética y supone que el tu-mmo se genera en una bindu ("semilla") ubicada en los chakras, tal tu-mmo es "prana" que se distribuye en el cuerpo mediante la red de nadis.

Existe un estudio registrado en video, por parte del Dr. Benson y su equipo, parte se muestra en el documental "Proezas Físicas" de la BBC. Una síntesis del mismo aparece publicado en la revista Nature.

El tummo es una de las prácticas prescritas en Los seis yogas de Naropa, texto atribuido al místico del budismo tibetano: Naropa (1016-1100 d.C.), han escrito respecto a las prácticas del tummo: Milarepa, Alexandra David-Néel, Roerich y el Lama Anagarika Govinda.

lunes, 16 de mayo de 2011

La espiritualidad en el cerebro.

Encuentro llevado a cabo en 2008 con el neurocientífico Francisco J. Rubia, además de médico, investigador, autor de numerosos artículos y libros de texto, docente y divulgador de los conocimientos actuales de su campo.


Entrevista

-¿Qué nos dice la neurociencia sobre el yo y el libre albedrío? ¿Pueden extrapolarse algunas de sus conclusiones al terreno legal, político, sociológico...?

-Hoy por hoy, lo que la neurociencia nos dice es que es muy posible que tanto el yo como el libre albedrío o la voluntad libre puedan ser una ficción cerebral, una más a las que el cerebro nos tiene ya acostumbrados. Respecto al yo, se suele decir que la vida humana está basada en tres grandes ilusiones: la ilusión del amor romántico, la ilusión del libre albedrío y la ilusión del yo. Sabemos que nada es permanente y, a pesar de ello, insistimos en la permanencia de esa construcción cerebral a la que llamamos yo y que suponemos no cambia a lo largo de toda la vida. En los Veda ya se dice que el yo es maya, o sea ilusión. El filosofo empirista, David Hume, decía que el yo es la suma de nuestras percepciones. Y hoy se pueden utilizar varios argumentos a favor de esa ilusión. En primer lugar, el desarrollo ontogenético, ya que ese yo aparece sólo tras algunos años de vida. En segundo lugar, que parece ser una construcción cultural, es decir, que la experiencia de nuestra propia persona depende del entorno cultural en el que esa persona se desarrolla. Y en tercer lugar, que ese yo no es indivisible, como lo muestra el caso de los enfermos con cerebro partido o escindido, donde existen dos yos diferentes, o en la enfermedad conocida como el trastorno de personalidades múltiples.

Por lo que respecta al libre albedrío, experimentos relativamente recientes, el último este mismo año, muestran que el cerebro se activa, cuando vamos a tomar una decisión, mucho antes de que tengamos la impresión subjetiva de libertad, o sea de decidir algo. Esta activación es inconsciente y puede llegar hasta los 10 segundos antes de la decisión. Por tanto, la impresión subjetiva de voluntad no es la causa de la activación cerebral, sino una consecuencia, al igual que la propia decisión.

Por lo que respecta a las consecuencias de estos hechos habría que decir que ya se está discutiendo, al menos en Alemania, la modificación del código penal. Si no somos libres, tampoco somos responsables, ni existe la culpabilidad, ni la imputabilidad, ni el pecado. Cualquier sociedad que se precie tendrá siempre que apartar de sí a los que no cumplan con las reglas que la misma sociedad ha establecido. Esto es lógico y también observable en animales que viven en sociedad y que están muy cerca de nosotros por su desarrollo cerebral. Pero lo que cambiaría es la imagen que tenemos de esos que trasgreden las reglas sociales. No seguiríamos considerándolos culpables. Por eso siempre he dicho que la neurociencia va a cambiar la imagen que tenemos de nosotros mismos y del mundo.

-En su reciente obra sobre el sexo del cerebro expone con claridad las evidencias que se derivan de los actuales conocimientos neurocientíficos sobre las diferencias anatómicas y funcionales de los cerebros masculino y femenino. Esto, conjuntamente con lo que muestra la psicología evolucionista ¿no echa por tierra algunas de las teorías sociológicas más radicales sobre la igualdad de los sexos, tan en boga hoy en día?

-Por desgracia suele confundirse la igualdad de los sexos ante la ley, la igualdad de oportunidades, la igualdad de salario por el mismo trabajo y todas las conquistas sociales en las que la mujer aún no ha sido equiparada al hombre con la igualdad biológica que, simplemente, es inexistente. No lo digo yo, sino todas aquellas mujeres neurocientíficas que se han ocupado de este tema. Sabemos todavía muy poco sobre esas diferencias anatómicas y funcionales. Estos conocimientos se han acumulado muy recientemente, a finales del siglo pasado, pero parece ser que son confirmados una y otra vez por experimentos y yo supongo que nos queda aún mucho por descubrir. Si los comportamientos de hombres y mujeres, así como de los que se dicen pertenecientes al tercer sexo son distintos entre sí, lo lógico es pensar que las estructuras cerebrales que controlan estos comportamientos sean asimismo distintas.

-La religión parece ser un fenómeno natural, no únicamente cultural, como suponen algunos. ¿No queda esto de manifiesto con sus correlatos neuronales? ¿Cuál diría que es su razón de ser, los atributos que permitieron su selección, su origen evolutivo? ¿Hasta qué punto diría que es necesaria?

-Yo no diría que la religión es un fenómeno natural, sino social. Lo que parece natural es la espiritualidad, la sensación de trascendencia, o sea, lo que es hoy posible provocar por medios artificiales y siempre lo fue con técnicas activas, pasivas o por medio de sustancias alucinógenas. Es muy probable que esta experiencia espiritual que surge de estructuras cerebrales cuando son activadas experimentalmente, o de manera espontánea, o por un tipo especial de epilepsia, tenga que ver algo con la religión, al menos con sus comienzos. No parece casual que los fundadores de religiones hayan tenido esta experiencia. Ahora bien, la interpretación de estos resultados puede ser distinta, como expresé en mi libro "La conexión divina", ya que el creyente puede pensar en la intervención de Dios en el desarrollo de estas estructuras para que el ser humano pueda ponerse en contacto con Él. El no creyente puede considerar que ahí está uno de los orígenes del pensamiento espiritual y religioso. Falta por saber, desde el punto de vista científico, evolutivo, el valor de supervivencia que estas estructuras pueden tener. Sobre este punto hay muchas hipótesis, ninguna todavía lo suficientemente convincente. Mitigar la angustia, dicen algunos autores, que produce la consciencia de la muerte. Consuelo en la aflicción. Pero también puede ser que sea producto accesorio de otras funciones, como algunos autores suponen lo sería de la sexualidad. La proximidad anatómica de estas estructuras con las que sustentan la sexualidad en el cerebro y las connotaciones sexuales de estas experiencias estarían a favor de esta hipótesis. Pero, por ahora, ninguna es totalmente convincente.

-¿Dónde ubicaría, filogenéticamente hablando, el nacimiento de la consciencia? ¿Y el de la consciencia de uno mismo?

-Tras la respuesta a esta pregunta hay una legión de neurocientíficos, filósofos, psicólogos evolutivos y un largo etcétera. Ni sabemos para qué sirve ni cuándo surge. Lo que sí sabemos es que cuando se dan situaciones de emergencia, el cerebro no confía en la consciencia, sino en estructuras cuya actividad es inconsciente. Respecto a la autoconsciencia, parece ser que la poseen otros animales aparte del ser humano, como el chimpancé, el delfín, la ballena y, últimamente, el elefante, porque todos ellos se reconocen a sí mismo ante un espejo. Gerald Edelman diferencia entre consciencia primaria y consciencia de la consciencia o consciencia de orden superior. La primera la poseerían muchos mamíferos, la segunda sería exclusiva del ser humano. Respecto a su origen, sigue siendo un misterio. Se sabe que determinadas estructuras del sistema nervioso son necesarias, aunque no suficientes. Este es el caso de la formación reticular o de las conexiones entre el tálamo y la corteza. Se supone que la consciencia está ligada a la actividad de la corteza cerebral, aunque no toda la corteza produce consciencia, como es el caso de la vía dorsal que va desde las áreas primarias de la visión al lóbulo parietal, o vía del "dónde" para la ubicación espacial de los objetos percibidos visualmente. Esta vía no es consciente.

-El dolor físico parece ser un mecanismo informativo bastante efectivo para mantenernos vivos y sanos. ¿Qué decir del dolor por la pérdida de un ser querido? ¿Qué explicación le daría? ¿Comparten estos dos tipos de dolor vías neuronales, tienen neurobiológicamente algo que ver uno con otro?

-Efectivamente el valor de supervivencia del dolor es obvio. Enfermos que no poseen la capacidad de sentirlo no viven mucho tiempo. Pero es cierto que el dolor no es sólo una sensación transmitida desde los receptores, llamados nociceptivos, al cerebro, sino que tiene un componente centrífugo, como muestran los casos de enfermos con miembros fantasma. Se supone que en todos los casos hay dos flujos sensoriales que interaccionan entre sí: uno que va desde la periferia al centro y otro del centro a la periferia. Esto explicaría por qué un dolor crónico es tan difícil de eliminar, a pesar de la sección de las vías que transmiten el dolor desde la periferia al centro. El dolor por la muerte de un ser querido no debería llamarse así, sino quizá aflicción, para diferenciarlo del dolor propiamiento dicho. No se trata de la misma sensación, sino de un sentimiento interno producido por estructuras del sistema límbico ante determinadas desgracias.

-¿Cómo evoluciona el cerebro a lo largo de nuestras vidas? ¿Se puede decir que somos la misma persona en nuestras distintas edades?

-Ya he dicho anteriormente que el cerebro nos hace creer que sí, pero que no debe ser cierto. Hoy sabemos que el aprendizaje es capaz, incluso en el adulto, de modificar la microestructura cerebral, es decir, las conexiones entre las neuronas. Se supone que la macroestructura viene dada por herencia, pero la microestructura puede cambiar y no sólo para aumentar esas conexiones, sino también para que si no se usan, disminuyan. Los anglosajones lo expresan con la frase "use it or loose it", o lo usas o lo pierdes.

-Usted, que ha investigado con animales, ¿Qué nos puede decir sobre el trato que reciben estos por parte de los investigadores? ¿Qué opina del Proyecto Gran Simio?

-No puedo opinar sobre el trato en general a los animales de experimentación. Sólo sé que existen unas reglas que hay que cumplir para evitar el sufrimiento de estos animales y que estas reglas ahora son europeas y muy rígidas. Es posible que se haya abusado, sobre todo se discutía durante mi estancia en Alemania el maltrato que daban algunas empresas farmacéuticas a los animales de experimentación. Supongo que las normativas europeas se aplican ahora con toda severidad. En principio nadie puede estar en contra de un trato "humano" a animales que tienen un cerebro muy desarrollado. Pero también hay que tener en cuenta lo que los animales de experimentación han supuesto para el avance científico. El problema surge cuando la compasión por los animales se convierte en una ideología y en un arma arrojadiza para cualquier campaña. El argumento genético, por ejemplo, que los simios tengan un genoma muy semejante al nuestro, no es riguroso. El genoma de la cebolla es tres veces mayor que el genoma humano y hay plantas con un genoma 50 veces mayor. ¿Deberíamos, por ello, dejar de comer cebollas? Es cierto que parece que algunos simios, no todos, tienen autoconsciencia, pero no sabemos si es la misma que la humana. Yo restringiría la experimentación con chimpancés, a no ser que sea absolutamente imprescindible en beneficio del ser humano. Cerrar la puerta a cualquier experimentación, o sustituirla por ordenadores, como algunos fanáticos partidarios de la supresión total de la experimentación animal argumentaban en Alemania en los años 60, me parecería suicida y absurdo.

-La polémica naturaleza/cultura, en la neurociencia, ¿podría darse sutilmente entre los que creen en un cerebro organizado en módulos y los que creen que las funciones están muy distribuidas, entre los que piensan que hay una gran plasticidad neuronal y los que piensan que esta no es suficiente para permitirnos grandes cambios, entre psicologicistas y biologicistas? ¿dónde se ubicaría usted?

-Suelo argumentar que el planteamiento dualista herencia/medio ambiente es un planteamiento equivocado. Los genes, que son el resultado evolutivo de la interacción del organismo con su entorno, tienen que expresarse en un entorno apropiado. Sin un entorno parlante, la mejor gramática universal innata sería inútil, como se ha mostrado en niños criados por fieras que nunca hablaron bien. Por tanto, preguntarse qué es más importante, no tiene mucho sentido. También fruto de un pensamiento dualista es la antítesis localización de funciones/distribución de ellas por todo el cerebro. Generalmente, cuando se plantean estas antinomias, el tiempo suele dar la razón a ambas partes. Es evidente, y el sistema visual es un claro ejemplo, que existe la localización, pero también lo es que la visión, como función, está distribuida por muchas regiones del cerebro. Lo mismo ocurre con la plasticidad/rigidez de las estructuras cerebrales. Ya he dicho antes que la microestructura es maleable, como lo indican muchos experimentos, tanto en seres humanos como en otros animales. Si no, ¿cómo se explicaría el mayor tamaño del hipocampo en los taxistas londinenses, que tienen que ejercer la memoria espacial, función que necesita de esa estructura del sistema límbico? No entiendo muy bien la diferenciación entre psicologicistas y biologicistas, otra antinomia, cuando en realidad no hay más que cerebro y sus funciones.

Francisco J. Rubia es Catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, y también lo fue de la Universidad Ludwig Maximillian de Munich, así como Consejero Científico de dicha Universidad. Estudió Medicina en las Universidades Complutense y Düsseldorf de Alemania. Ha sido Subdirector del Hospital Ramón y Cajal, Vicerrector de Investigación de la Universidad Complutense de Madrid y Director General de Investigación de la Comunidad de Madrid.

Via: Webislam

sábado, 14 de mayo de 2011

Aprender a vivir en la fragilidad.


Vivir es dar un paso , sin saber muy bien qué ocurrirá. Esa espontánea manera de movernos en el mundo ,nos lleva a experimentar, las tramas infinitas de una vida que jamás terminamos de recorrer.

Ayer me preguntaban mis alumnos, cómo se siente la realidad interior, cuando respiramos, cuando sentimos nuestra propia energía, en ese mundo sutil del cuerpo. Les explicaba que la realidad es una , pero a los fines didácticos, a veces , debemos separla, disgregarla, para así , entenderla. Como si crecieramos en capas, si no tememos a la profundidad, el fondo de esa trama, se nos revelará, para que podamos degustar, la realidad tal cual es.
Sin embargo, muchas veces la realidad duele y contrae a nuestro yo ,que no desea sufrir, entregarse, rendirse , a lo que no puede controlar. Y allí encerrados, en esa visión estrecha, nos perdemos, lo que realmente es, detrás de nuestra máscara de pseudo - control. Es allí ,cuando nos equivocamos y rotulamos experiencia, para intententar manejarla, dominarla. Pero lo cierto es, que lo esencial de esa realidad, se ha escapado y nos hemos perdido, en un juego defensivo, para no estar totalmente ahí, para lo que la Realidad nos demande.
La aceptación es el primer paso , que debemos dar, para caminar hacia una vida plena y espiritual. Sin embargo ,éste, es un paso tan duro y de tal madurez, que por ello, la verdadera espiritualidad , es difícil de transitar. Depende de esa apertura del corazón y de la mente, para abrirse al momento presente en toda su magnitud, su simpleza, su dolor, su alegría, su atardecer.
Si me abro a lo que es, seguramente, sentiré el dolor, no solamente el mío, sino el todos los seres que me rodean; con tal profundidad, que seguramente ,querré escapar. Pero justamente allí ,cuando quieras escapar, estará la llave, hacia el entendimiento de tu propio sufrimiento y el sufrimiento de todos los seres sensibles, que te acompañan. Allí nace la compasión, que luego se transforma en amor, en perdón , para saber entender nuestra fragilidad, nuestra ira por aquello que tememos, pero también el despertar a la belleza que se desprende, cuando vivimos intensamente.
Vivamos, no temiendo el sufrimiento. Aprendamos a revelar el significado de esta vida frágil y bella, de la mano...Abramos la puerta al amor, que ahora nos salva.
A esta bella familia,que está atravesando esta dura prueba de enfermedad y sanación y a todas las familias del mundo que sufren la fragilidad .
Con amor
Adriana

lunes, 9 de mayo de 2011

El camino de las Asanas.

Las posturas de yoga, son la puerta de entrada hacia el entendimiento pleno de nuestro cuerpo. Esto significa, sentir al cuerpo como un organismo vivo, sensible y sediento de integración ,con los deseos cambiantes de la mente.

El equilibrio de mi cuerpo, es una conquista lenta , un entramado de búsquedas y preguntas que deberé responder a través de mis actos. Cómo actúo a través del cuerpo ,que es fuente de emoción, alivio, sufrimiento, esclavitud o liberación?.

Desde niños, será esencial, aprender a escuchar su voz, para saber comprender sus melodías, su ritmo en el compás de los días.

En la apertura de cada coraza muscular, estará la llave para el descubrimiento de un pasado , que enmudecía detrás de los síntomas de un dolor o una enfermedad.
Al conquistar una nueva forma de estar en el mundo, mi cuerpo sentirá un nuevo equilibrio construído desde el interior de mí mismo, liviano, confortable y lleno de energía.

Qué alivio, encontrar en el toque sanador de un maestro ,el pasadizo secreto, hacia el alivio del dolor. Una tensión, que se había apoderado de mi cuerpo, esclavizándolo , enmudeciéndolo y cercenando mi propia capacidad , de sentir la energía interior.

Necesito recuperarme, habitarme y pertenecerme.

Sólo así ,la felicidad será la llama que tenderá su calor y su fuego,para transformar el dolor , en aquello que nos sane y restituya, el placer de sabernos cuerpo, mente y alma.

Disfruta de tu sadhana!
Namasté!

Adriana Paoletta

Clases de Yoga: consultas@taitoku.com.ar

www.taitoku.com.ar

miércoles, 4 de mayo de 2011

La vulnerable fortaleza.


"Las épocas en que sufres son aquellas en las cuales estás más abierto, y allí donde eres sumamente vulnerable puede ser el lugar donde se halle la mayor fuerza".Sogyal Rinpoche

Si , esta verdad de la medicina oriental es perfecta . El desequilibrio sobreviene porque sabremos equilibrarnos.

Sólo podemos descubrir la fortaleza ,en medio de la absoluta debilidad, cuando todo parece flaquear, la fuerza interna, nos transforma desde el interior.
El camino de la sanación,transcurre de diferentes maneras y te lleva por distintas etapas. Del desconsuelo, a la tristeza, de la aceptación , al dolor por lo perdido, transitamos la deseperación, la impaciencia, el temor, el sacrificio, la alegría, la soledad, el amor intenso, la indiferencia de los otros, la desilusión, el cambio radical, la fe desmedida, la paciencia, la pérdida de la fe, el distanciamiento de los otros, la búsqueda del sentido interior en cada instante,... la comprensión.


Sabré derramar desde mi corazón, el arcoiris que te sane, cuando más lo necesites, en silencio, sosteniéndote la mano. No importa qué suceda, estaré aquí, intentando comprender el adentro de todo suceso , que transcurra ante mis ojos, siendo sólo el velo superficial, de lo que verdaderamente está pasando dentro de tu alma.

Todos nos aferramos al deseo de que nada cambie y se complete la vida sin dolor, sin ruptura alguna ,que nos permita el nacimiento.

Nacemos frágiles para necesitar el amor y buscarlo toda la vida.

La vulnerable fortaleza , nos recibe cuando aprendemos a respirar .

Adriana Paoletta

A mi hermana Romina con todo mi amor.

domingo, 1 de mayo de 2011

¿Existe una ciencia para la felicidad?

Action for Happiness (Acción por la felicidad) lanzó esta semana en Londres una campaña que estimula los abrazos, la meditación y actos aleatorios de bondad. Se realiza mientras el Gobierno británico pide a los estadígrafos que midan el bienestar de la nación durante las actuales tribulaciones económicas. Los fundadores del grupo sin fines de lucro incluyen un ex jefe policial, el biógrafo de Tony Blair y un economista eminente. Dicen que la felicidad –considerada anteriormente de poetas, filósofos y líderes espirituales– es algo serio.

El cofundador Richard Layard, profesor emérito de economía en la Escuela de Economía de Londres, afirma que el grupo “no profesa ningún credo ni dogma. Es un movimiento secular, basado en la ciencia”.

“Nuestros niveles de felicidad se han estancado durante los últimos 60 años”, dijo, “los ingresos no significan mucha diferencia. La calidad de las relaciones humanas en el hogar y el trabajo ha sido descuidada de muchas maneras en favor de un mayor ingreso”.

Cada vez más políticos están adhiriendo a ese principio. El primer ministro David Cameron ha dicho: “Es hora de que no nos concentremos únicamente en el PBI sino en el BG, el bienestar general”.

Los cínicos responden que tiene sentido en momentos en que la economía británica se ha visto apaleada por la recesión. Sin embargo, la investigación indica que el dinero realmente no puede comprar la felicidad; los niveles de bienestar en Gran Bretaña, Estados Unidos y otros países se mantuvieron estáticos aun cuando subieron los ingresos y la seguridad financiera durante la expansión de posguerra de las economías occidentales.

Las encuestas mundiales sobre la felicidad producen grandes resultados, pues ponen a Bangladesh y Nigeria por encima de naciones mucho más ricas de Europa y América del Norte.

La búsqueda para encontrar el porqué ha despertado un movimiento creciente autotitulado “ciencia de la felicidad” que se ha arraigado en varios continentes.

Action for Happiness parte del principio de que la bondad cultiva la felicidad. Estimula a la gente a practicar pequeños actos de generosidad, desde abrazar hasta abrirle la puerta a otra persona, ofrecer disculpas o ceder el asiento en un transporte público.

El grupo dice tener más de 4,000 miembros en 60 países y espera que millones de “activistas por la felicidad” propaguen la buena voluntad por el mundo.