domingo, 31 de enero de 2010

Estrategias para calmar el dolor en los recién nacidos


Siempre fui una madre afectuosa. No me importaba cargar a mis hijos hasta que se durmieran por completo, arrullándolos con nanas. El contacto cuerpo a cuerpo es esencial para que el bebé delimite su ser corporal y sepa que en el futuro todo dolor , malestar o tribulación podrá ser calmada a través del contacto. El "sana, sana , ya pasará"es un mantra hipnótico que hemos desarrollado las madres a través de generaciones ,para reducir la inquietud de nuestros hijos.La que sigue, es una interesante nota que refleja el antiguo arte de sanar con las manos, el dolor sin palabras de un bebé.

Adriana Paoletta

Ni dejarlos llorar hasta que no puedan más, ni oponerse a que la enfermera haga su trabajo para que no lloren... Los bebes nacen preparados para responder al dolor, y así lo hacen saber cuando lloran o hacen pucheros.

Pero existen estrategias simples de alivio, no farmacológicas, a la vez que los ayuda a desarrollar un nivel de tolerancia adecuado a cada estímulo. Varias de esas medidas analgésicas aún se transmiten de madres a hijas, como el uso del chupete o el agua azucarada (con sucrosa).

En las últimas dos décadas, una gran cantidad de estudios reveló no sólo que los bebes serían capaces de sentir el dolor ya antes de los cinco meses en el vientre materno, sino que el dolor del recién nacido se puede prevenir o reducir con cinco medidas al alcance de cualquier adulto, incluidos los padres y los profesionales de la salud. De hecho, figuran en los protocolos de manejo del dolor en las unidades de neonatología modernas.

"Haber comprendido algo tan importante como es calmar el dolor en el ser humano es, a mi entender, quizás uno de los principales avances de la neonatología en los últimos años -señaló el pediatra José Ceriani Cernadas, jefe honorario del Servicio de Neonatología y coordinador del Comité de Seguridad del Paciente del hospital Italiano-. Un feto siente dolor la 20a y la 22a semanas de gestación, y puede ser que aun más temprano."

El dolor es una sensación subjetiva, que depende de la respuesta que cada uno tiene ante un estímulo de la misma intensidad. Pero en los bebes, "tiende a ser menos subjetivo que en los adultos porque responden con llanto y cambios del humor y lo hacen en forma bastante pareja entre ellos".

De hecho, en un libro muy utilizado en las facultades de Medicina - Neonatología práctica (Editorial Médica Panamericana)-, sólo en su última edición, en 2009, amplió a nueve páginas un brevísimo capítulo sobre el dolor fetal y neonatal debido a los nuevos conocimientos, según aclaró Ceriani Cernadas, director del Consejo de Publicaciones de la Sociedad Argentina de Pediatría.

Hoy, entre el 70 y el 80% de los fármacos que se usan en las unidades neonatales no están autorizadas para el uso infantil, incluidos los analgésicos. Por eso, se usan dosis diluidas. "Un médico lo definió bien: los chicos son huérfanos terapéuticos", recordó. De ahí, la importancia de estudiar cómo manejar el dolor en los bebes, necesiten o no atención médica especializada. Unos y otros pasan por procedimientos como la extracción de sangre o la aplicación de una vacuna, o tienen cólicos.

Las cinco estrategias simples son: el amamantamiento y el uso del chupete, que activan en la boca las endorfinas, hormonas con efecto analgésico; el contacto piel con piel, como abrazar al bebe, tomarlo de las manos o acariciarlo; una dosis de sucrosa cinco minutos antes y durante el procedimiento; la postura con brazos y piernas recogidos, similar a la de la panza materna, y la reducción de los estímulos externos (luz, ruidos y temperatura ambiente). Y su combinación mejora el resultado, como usar la sucrosa con un chupete mientras la madre carga al bebe.

"El amamantamiento o la succión no nutritiva [chupete o tetina] -escribió en el libro la doctora Silvia Fernández Jonusas, del Servicio de Neonatología del Italiano- mostraron reducir el dolor en procedimientos cotidianos [punción de talón o venopunturas] y deberían usarse sistemáticamente."

Por otra parte, la doctora Norma Rossatto, experta en dolor del Servicio de Neonatología del Sanatorio La Trinidad, señaló la importancia de la formación de la memoria del dolor. "Cuando un bebe recibe alguna de esas formas de contención, su memoria del dolor se traduce en un consuelo más rápido y, a medida que crece, en respuestas más atenuadas -dijo-. En un chico sin esa contención, una vacuna puede alterarles la respiración y los latidos; además, sus funciones vitales tardan más en normalizarse."

Fabiola Czubaj
LA NACION

sábado, 30 de enero de 2010

El Mensaje reencontrado. Louis Cattiaux.

El sueño de Ursula

La obra de Louis Cattiaux (Valenciennes, 1904 - París, 1953), pintor, poeta, y filósofo., es un puro descubrimiento de realidades que tocan sus orillas, la poesía, la filosofía, la pintura y el misticismo. Contemporáneo de los movimientos vanguardistas de los convulsos años de la primera mitad del siglo XX, supo crear un estilo personal en el que subyace un evidente sustrato visionario. Cattiaux, como todos los auténticos artistas, logra atravesar el reino de la oscuridad y el inconsciente, donde naufragan la mayoría, para alcanzar el lugar de lo invisible y mostrar un cielo interior iluminado por unos astros de los que nunca han oído hablar quienes sólo disponen de sus sentidos exteriores.

El sol de medianoche

Pero Cattiaux no solo es interesante por su pintura, sino también y, sobre todo, por su vinculación a la tradición hermética, pues a su práctica artística unió una fuerte orientación hacia la alquimia y a la búsqueda del Absoluto. Esta búsqueda desembocó en un encuentro: "El Mensaje Reencontrado", una obra compuesta por más de seis mil sentencias o aforismos que son mucho más que un estudio de la tradición hermética. "No basta con estudiar, -escribió el propio Cattiaux- también es necesario comprender lo que estudiamos. Y ¿para qué comprender, si no experimentamos en nosotros mismos la verdad de Dios?" (18, 40).

"El Mensaje Reencontrado" es un tratado de arte, de poesía, de filosofía, de alquimia, de hermetismo, de mística, de metafísica, de religión, de amor, de santidad en el que se aloja "la verdad de Dios". "¿Cómo definirlo? -se preguntaba Emmanuel d'Hooghvorst- Nadie lo leerá de la misma manera. ¿Quiénes serán los lectores que sabrán discernir en él una sabiduría de la unidad, tan antigua como la humanidad tradicional, una sabiduría de santidad, una sabiduría de salvación?

La virgen negra

Cattiaux también escribió un ensayo dedicado a la pintura: "Física y metafísica de la pintura". Se trata de un texto escrito con la intención de profundizar, por medio del lenguaje artístico, en el misterio que se oculta más allá del arte.

Via: Louis Cattiaux

viernes, 29 de enero de 2010

Swara Lunar, relájate bajo la luz de la luna.


Ayer por la noche la luna llena bañó con su luz opalina, los médanos, el bosque y el mar.



Su esplendor estuvo tan vivo en nuestra hostería durante una hora ya que no tuvimos luz eléctrica en todo Pinamar. La oscuridad era una sonrisa de estrellas que temblaban sobre nuestros ojos en silencio.


Para los yoguis la fuerza lunar incide en el flujo respiratorio de la fosa izquierda, que es anabólico, eferente e inhibitorio de los órganos y está directamente relacionado con la función de un nadi o ruta de la energía llamado nadi Ida .



Este nadi gobierna el funcionamiento del sistema nervioso parasimpático, que tiene la misión de relajar las funciones corporales y conservar la energía. Las funciones del sistema nervioso parasimpático nos ayudan a relajar los músculos superficiales, a enviar pequeñas señales a las vísceras para que activen la digestión y la asimilación de nutrientes.




En pleno verano respirar por la fosa izquierda refresca el organismo, baja el ritmo sanguíneo, contrae las vías respiratorias y disminuye la tensión arterial.




La fosa nasal izquierda y el nadi ida están así mismo vinculados con el hemisferio cerebral derecho, que gobierna el lado izquierdo del cuerpo y está asociado al gobierno de los sentidos en el mundo (gñanendriyas). De él dependen entre otras funciones:




  • la sensibilidad artística.
  • la orientación en el espacio.
  • el conocimiento intuitivo.
  • el conocimiento holístico.
  • las percepciones extrasensoriales etc.


Estos ciclos de alternanacia entre el swara lunar y solar se corresponden con el día y la noche , los ciclos circadianos, que se ven afectados con la ruptura de los ritmos naturales. La inclusión de la luz eléctrica con toda la tecnología de ordenadores , televisores, radio etc, ha hecho que los ciclos lunares, de oscuridad, introspección, creatividad, metabolismo, sueño plácido, se desordenen por la violencia de estímulos lumínicos que recibimos en horarios en que sube una hormona que regula el crecimiento y el sueño, la melatonina ,que se activa cuando se pone el sol y llega la oscuridad.



Me gusta sentir en la noche sin luz , como el universo duerme y sueña para amanecer radiante al otro día.


Como el dios Vishnu ,que se recuesta en los cielos y de sus sueños se desprende el mundo que contemplamos.

Adriana Paoletta

jueves, 28 de enero de 2010

Yoga y psicoterapia, juntas contra el estrés y la ansiedad


Rishi siempre se burlaba de su esposa. Lo que ella contaba acerca de la filosofía y técnica del yoga a él le parecía ridículo e inconcebible. Es que, como psiquiatra y defensor de lo científico, las "habladurías" de su señora no eran más que abstracciones.

Pero su funesta visión del yoga cambió en 1968, cuando, casi obligado por su esposa, conoció al gurú Swami Satyananda, fundador de la práctica yóguica que lleva su nombre. "Algo así les cambia la vida a las personas", dice con convicción, en su paso por Buenos Aires, el psiquiatra australiano Brian Ferguson Thomson, más conocido como Rishi Vivekananda.

Sentado en el jardín de una espléndida casa del barrio de Palermo Viejo, Rishi, con camisa naranja estridente, diserta apasionadamente sobre la sinergia entre la psiquiatría, profesión que desempeñó durante casi 45 años en su Australia natal, y el satyananda yoga, técnica que, como él mismo explica, integra el aspecto físico, energético, mental y emocional.

"Siempre he visto el yoga como una ciencia, porque sus actitudes y sus resultados son observables, tangibles. He investigado en la pisquiatría y en la medicina, y he observado que el estrés y los trastornos de ansiedad responden muy bien al yoga, a la meditación, a los mantras y a la respiración", dice.

Rishi comenzó a derivar a sus pacientes, especialmente a los que sufrían de ansiedad, a clases de yoga. "Les comentaba que sabía de una técnica que los podía ayudar, pero tardaba un rato en mencionarles que se trababa de yoga", relata con picardía.

En la Argentina, la inclusión del yoga dentro del campo de la psicoterapia no es una práctica muy difundida, aunque algunos psicoterapeutas han sumado algunos de sus ejercicios a sus sesiones.

El experto aclara, no obstante, que para cuadros más graves, como la depresión, el trastorno bipolar o la esquizofrenia, las técnicas yóguicas sólo las recomienda una vez que el paciente se ha estabilizado, y esto se consigue únicamente con medicación.

El yoga, a su modo de ver, le aporta mucho a la psiquiatría, porque dice que sus prácticas se pueden desarrollar en cualquier momento y sin necesidad de un maestro. Y agrega que ayuda tanto al cuerpo como a la mente. Para el psiquiatra, el yoga no se trata de una terapia, sino de una actividad que hace evolucionar todos los aspectos de la persona, "que ayuda a crecer".

Rishi comenzó a aplicar las técnicas del yoga en los años 70, luego de una larga estadía en la India. Allí, siempre de la mano de Swami Satyananda, con quien se reencontró después de casi 5 años, ayudó a formar maestros para el Bihar School of Yoga, una institución caritativa y educativa que apunta a impartir los conocimientos de esta técnica por el mundo.

Mientras se dedicaba a la formación de profesores, Rishi seguía profundizando en sus propias prácticas. Siempre alentado por el gurú, recorrió infinidad de lugares y conoció a cientos de personas que, como relata, lo hospedaban en sus casas y después lo despositaban en algún tren rumbo a un nuevo destino. "Swami me dio unas rupias y me dejó a la buena de Dios", recuerda entre risas.

Y así, tras las experiencia adquiridas y los conocimientos aprendidos durante esos meses, que no estuvieron exentos de dificultades, rememora, decidió incorporar el yoga en los tratamientos psicológicos de sus pacientes y viajar por el mundo para difundir sus prácticas.

El inicio de sus giras

La primera travesía lo llevó a Colombia. Lo invitó un monje jesuita que conoció en la India, que luego de escuchar las creencias y enseñanzas del satyanada yoga de boca de Rishi quedó cautivado. "Le dije que el yoga era un sistema mediante el cual desarrollamos nuestro potencial al máximo para poder contribuir mejor a la sociedad. El me respondió que esas eran exactamente sus creencias." Y así fue como empezaron sus giras por el mundo.

Antes de aterrizar en Buenos Aires, estuvo en Colombia, donde entró en contacto con muchos profesionales de la salud, que, como él, han fundido el yoga y la medicina. Del satyananda yoga, Rishi destaca su sencillez, porque se empieza con posturas muy simples que permiten un rápido aprendizaje de las prácticas de meditación.

"Todo el mundo quiere desarrollar al máximo sus capacidades, pero muchos no saben cómo hacerlo. Sin embargo, con un sistema de yoga integrativo, todos pueden lograr estos objetivos", afirma. Y concluye: "Llevo más de 40 años en esto, y he visto muchas personas crecer y embellecer".

Paloma Gil Estrada VIA DIARIO LANACION

miércoles, 27 de enero de 2010

Meditación Judía con mantras


La forma más conocida de meditación, hoy, es la meditación mántrica. La palabra mantra es un término sánscrito que alude al lenguaje como emanación o expresión de la mente.

En la filosofía hindú, un texto sagrado, una oración, un verso místico, una palabra o simplemente un sonido pueden ser un mantra.

Un mantra se repite una y otra vez como ejercicio meditativo; y ya que no tenemos en Occidente otro término genérico para este tipo de meditación, usaremos esa palabra.

El efecto inmediato de la meditación mántrica es la relajación del cuerpo, pareciendo sin embargo, que con esta forma de meditación, cuanto más se relaja el cuerpo, más se activa la mente. Es como si la energía relajada del cuerpo pudiera ser utilizada por la mente.

De cualquier manera la meditación con mantras es un excelente método de relajación.

A pesar de que la meditación mántrica no es la forma más típica de meditación judía, es la más simple, y consiste en repetir una frase o palabra por un período de media hora cada día.

Hay referencias a la meditación mántrica en la Biblia. En las bases de análisis filológicos parece que la raíz trilítera “hagah” (hgh) del verbo tvghl denota un tipo de meditación en el cual la palabra es repetida una y otra vez.

El gran lingüista hebreo David Kimchi (1160-1235) escribe que la palabra “hagah” denota el sonido o el pensamiento que es repetido como un arrullo de la paloma o el gruñido del león. No obstante las referencias bíblicas a este tipo de meditación son ambiguas y no están claramente establecidas.

Las tempranas y ambiguas referencias a este tipo de meditación se encuentran en Hekkalot Rabbá, el primitivo texto de misticismo de la Merkavá (el Carro de Ezequiel), que data de los tiempos talmúdicos. El texto presenta el “Nombre” místico de D’s que en la actualidad es más bien una larga frase que consiste en un número de palabras o nombres místicos. La instrucción dice que esta frase o palabra debe ser repetida 120 veces seguidas. La técnica se puede asociar con la meditación mántrica.

Es significativo que en el tratado de Hekkalot, el mantra sea visto no como un fin en sí mismo sino más bien como el primer paso en la disciplina del Carro.

El mantra era usado para llevar al iniciado a un estado de conciencia desde el que podía “viajar” de cámara en cámara en los mundos supremos. Así, antes de definir el estado de conciencia, el mantra llevaba al sujeto a un primer estadio en la meditación, desde el que podía utilizar otras técnicas para progresar aún más.

En las escuelas kabalísticas posteriores, parece que versículos o selecciones del Talmud o el Zohar, habrían sido usadas como mantras. En el s. XVI en Safed, por ejemplo, se hace mención de una técnica conocida como “gerushin”, que parece que consistía en repetir un versículo bíblico una y otra vez como una suerte de mantra. Además de llevar al sujeto a un estado de conciencia elevada, el propósito de esta técnica era de proveerlo con un sentido profundo de mismo versículo. En lugar de analizar y estudiar el verso, el iniciado estaría en comunión con él.

Este concepto es aún más gráficamente ilustrado en una técnica de Rabí Iosef Caro (1488-1575) y sus seguidores. En lugar de utilizar un versículo bíblico esta técnica hizo uso de una selección proveniente de la Mishná, la primera porción del Talmud, completada alrededor del 200 e.c.

Un párrafo de la Mishná debería ser repetido como un mantra guiando a un estado de conciencia en el que un magid dygm, un ser angélico, estando asociado con la Mishná hablaría al iniciado. Nuevamente, el discípulo ganaría mayor profundización, no desde el estudio o el análisis de la Mishná, sino por la experimentación de su esencia espiritual.

También resulta significativa una alusión a esta técnica en el propio Talmud: ”Repetir la Mishná cien veces no es lo mismo que repetirla ciento un veces”. Debe haber un hilo conductor en esta enseñanza que nos lleva a pensar de que en los tiempos talmúdicos, la Mishná fue utilizada como un tipo de mantra.

Existe evidencia de que el ARI (Z”L), Rabí Itzjak Luria, hizo uso de una técnica similar con el Zohar. A diferencia de otros kabalistas de su tiempo que analizaban el Zohar y trataban de probar sus misterios intelectualmente, el ARI probaba sus profundidades a través de una técnica meditativa.

Según su descripción, parece haber utilizado una corta selección del Zohar como mantra, repitiéndola una y otra vez hasta que su significado se tornó claro. El ARI describió esta experiencia diciendo que el Zohar “le hablaba”.

La idea final es sumergirse en el mantra de tal forma de convertirse uno en el mantra mismo.

La Técnica

No podemos comenzar un programa de meditación sin un cierto grado de conocimiento. En este orden para obtener un efecto debemos hacerlo sobre bases diarias, dedicándole al menos veinte o treinta minutos de repetición mántrica. Si hacemos esto cada día los efectos son acumulativos. Sin embargo, cuando perdemos o salteamos días el efecto acumulativo se pierde.

Más allá de esto, toma varias semanas de disciplina con el mantra para alcanzar un elevado estado de conciencia. Algunos efectos pueden manifestarse inmediatamente, pero pasarán semanas con la repetición de un mismo mantra antes de que la experiencia alcance su completo efecto. Si tenemos perseverancia los resultados pueden ser conmovedores.

A esta altura, una palabra de aviso referente a la meditación mántrica: es un método inofensivo para la mayoría pero puede ser peligroso para alguien que padezca algún trastorno mental. Si la conexión en el mundo real de la persona no es fuerte para comenzar, puede tener una dificultad para restablecer su conexión con la realidad después de una profunda experiencia meditativa.

Justamente ciertas formas de vigorosos ejercicios deben ser suprimidos para gente con una historia de irregularidades en el corazón, lo mismo para los que sufren algún desorden mental.

En general, las preparaciones para la meditación son directas y simples. Podemos meditar en un lugar y tiempo donde no seamos interrumpidos o molestados por gente, ruido o llamadas de teléfono.

Rabí Najman de Bratslav (1772-1811) sostenía que lo mejor era tener una habitación destinada a tal efecto, pero si esto no fuera posible se podía elegir un rincón de la casa, una silla o un cuarto en donde podamos estar a solas, a la noche, cuando nadie anda alrededor.

Rabí Najman también asegura que bosques, colinas o el campo son buenos lugares para meditar.

Pero el lugar no es tan importante siempre que sea en un entorno donde no seamos interrumpidos. Podemos meditar aún debajo de las sábanas, en la cama, de noche si ese es el lugar en donde no seremos molestados. Un lugar excelente sería también -según Rabí Najman- en la sinagoga, cuando no haya nadie alrededor que pueda distraer la meditación.

Muchas personas asocian la meditación con la postura yóguica del loto (padmasana). Debemos recordar que en Oriente es común sentarse en el suelo o sobre una manta, porque la postura del loto fue siempre una postura normal y confortable para los meditadores. Para los occidentales esta posición no es fácil de aprender ni de mantener durante veinte minutos sin sentir incomodidad o dolor.

En la práctica de la meditación judía con mantras no se describe ninguna postura especial. Es verdad que se hacen referencias a sentarse en una silla pero esto es sólo una sugerencia. Podemos tomar la posición en la que podamos permanecer un largo rato cómodamente sin mover el cuerpo.

VIA : Rincón de Dios

Fotos de arte: From Malkuth to Kether

martes, 26 de enero de 2010

Semana de Yoga en Pinamar





Retirarse es :

• Abandonar tus problemas para tomar distancia y descubrir las respuestas.
• Conocer tu propia voz alejándote del ruido de los otros.
• Seguir el ritmo de la sabiduría de tu cuerpo.
• Silenciar lo innecesario para descubrir lo esencial.
• Abrazar el espacio ilimitado de tu mente para descubrir aquello que te impide estar en Paz.
• Vivir sin miedos, desde el corazón compasivo.
• Sentir la felicidad que alguna vez sentiste y te cuesta reencontrar.

Quizás te levantes por la mañana soñando caminar descalzo por la orilla del mar, en silencio, mojando tus pies en la espuma blanca del amanecer. Respirar la intensidad de los bosques. Atardecer junto al fuego en la playa, bajo el sonido del mantra. Celebrar en un desierto mil plegarias para que dios se acerque en el silencio de tu corazón. Abrazar a quien tengas a tu lado, sabiendo que tu dolor y tu felicidad están hechos de la misma humanidad…sabiendo que puedes amar sin miedo.

Te dedicaré cinco días de intenso descanso y libertad. En las playas más lindas y tranquilas de Pinamar despertando tu potencial interior.

* Prácticas de Ashtanga Yoga Terapéutico.
* Ejercicios de purificación.
* Kriyas y Pranayamas.
* Sanación pránica para alinear tus chakras.
* Prácticas de Meditación de todas las tradiciones espirituales, saboreando el sentido del Silencio.
* Senderismo en dunas, playas y bosques.
* Rituales del Fuego al atardecer. Mantras ,la voz de tu alma.


Te ofrecemos dos opciones de alojamiento con idénticas actividades a realizar.


Hotel El Dorado

5 noches, desde el 9 de Febrero al 13 de Febrero
OPCION 1: 5 noches-. Precios alojamiento con desayuno y actividades múltiples, por persona (habitación base doble) 350 dólares
En caso de ser dos personas en una habitación doble el costo del retiro se reduce en 80 dólares por persona siendo entonces su costo total de 270 dólares.

www.eldoradopinamar.com.ar
www.eldoradopinamar.blogspot.com

Hotel Oceanic


Semana del 9 de Febrero al 13 de Febrero.
OPCION 2: 5 noches-. Precios alojamiento con desayuno y actividades múltiples, por persona (habitación base doble) 455 dólares

www.oceanichotel.com.ar

Para saber más escríbenos un mail a adripaoletta@gmail.com

lunes, 25 de enero de 2010

El laberinto de Chartres como Mandala espiritual.

Al entrar en la Catedral de Chartres, (siglo XIII) por la entrada occidental, te encontrarás caminando en dirección y al interior del Laberinto del Peregrino. El Laberinto está trazado en piedra negra sobre el piso de la nave de la Catedral, bajo la Ventana Rosa, cuyo diámetro refleja exactamente. Durante la Edad Media los peregrinos pobres, que no tenían la posibilidad de ir a Jerusalén, transitaban una imaginaria “peregrinación” de rodillas, recorriendo todas las vueltas y giros del laberinto dentro de propia catedral. En Chartres, como en muchas de las catedrales europeas en las cuales se encontraron diseños similares, este mandala espiritual adquirió un gran significado dentro de la devoción del laicado. Muchas generaciones experimentaron el gozo de arribar al centro del laberinto luego de muchas dudas y tentaciones.

Si trazas el diagrama del laberinto con tu dedo, comenzarás a comprender por que John Main consideraba a la meditación no solamente un método de oración, sino una peregrinación y una forma de vida. Transitar el laberinto con devoción, como en la meditación, ilumina el camino de nuestra vida. Todas los giros y retrocesos del laberinto te ayudan a poner tus tiempos de acedia y apateia, de turbulencia y de paz, bajo la perspectiva de la totalidad del diseño del camino.

Comienzas en el principio. Todo camino espiritual, aún el camino espiritual que trasciende el tiempo y el espacio, tiene un comienzo específico. No estás tan lejos del centro aún en el principio, pero tienes un camino a transitar, un proceso de realización y auto descubrimiento, antes que puedas encontrarte realmente, ya y siempre en el centro. Al comienzo te parecerá que alcanzas el centro directamente y de una vez, pero pronto descubrirás los viejos modelos recurrentes espirales y giros que ponen a prueba y profundizan tu fe. Pueden hacerte creer que estás perdiendo terreno y que estás retrocediendo. Luego de años de meditación podrás llegar a pensar que no has hecho progreso, excepto en la maduración de tu fe, que es el significado esencial del crecimiento espiritual. Esta misma fe luego te mostrará que las vueltas y giros del camino no son una forma difícil de Dios de hacerlo aún más difícil, sino una forma compasiva y sabia de nuestro maestro de desatar los nudos de tu corazón.

El laberinto te muestra la sabiduría de no tratar de medir tu progreso: precisamente debido a que el camino no es lineal ni mental, sino cíclico y espiritual. Similar a las vueltas de un arroyo. Lo único que importa es la confianza de saber que estás en el camino. El sendero que te conduce al centro, es un sendero angosto pero te conducirá a la fuente de la vida. La vida es eterna al igual que su fuente. Solo tienes que permanecer en el camino. Si tratas de engañar y saltar desde donde estás a donde quisieras estar sin transitar esa porción del camino, te perderás y quedarás confundido/a. Pero podrás comenzar de nuevo en cualquier momento. La compasión siempre presente de Dios se experimenta más directamente en la permanencia en el camino y en significado del camino que habrás transitado que descubrirás, finalmente, en el centro. Simplemente no deberás detenerte y continuar siempre hacia delante. Cualquiera que busque encontrará-

La meditación es un camino. Es, en primer lugar, un camino de experiencia antes que una forma de pensamiento o imaginación. Aun un símbolo como el del laberinto del Peregrino en Chartres, aunque rico en significado, solo podrá ser verdaderamente comprendido cuando puedas verlo como apuntando mas allá de sí mismo y fuera absolutamente del mundo de los signos. Observando la ilustración y trazando el camino al centro con tus dedos es muy diferente a transitarlo realmente de rodillas. ¡Que diferente es entonces nuestra práctica diaria de la meditación, de la mera lectura o discurso sobre ella!

Via:meditación cristiana

domingo, 24 de enero de 2010

Siéntate para que el espíritu te posea


Lo esencial de todo método de meditación es SENTARTE. No importa cuántos errores cometas, una vez que te sientas el espíritu te posee. Sobre todo si te sientas durante 20 a 25 tiempo mínimo para que tu mente se silencie.

Si lo haces todos los días, los errores y las nociones falsas gradualmente se evaporarán. El hacerlo es la disciplina fundamental.

El cómo perdurar en la postura requiere algunas pautas:

  • Escoge una palabra sagrada que tu consentimiento a la presencia y la acción de Dios en tu interior. Presencia y acción son dos palabras que expresan la relación dinámica que se establece en tu interior. Un intercambio, una conversación que se convierte en comunión o que se mueve en esa dirección.
  • Sentado cómodamente introduces suavemente la palabra sagrada que simboliza el consentimiento a la presencia y a la acción de Dios en tu interior. Recuerda que Dios no es una estatua o una fuerza inmóvil en nuestro interior,es una fuerza transformadora en nuestro interior que nos lleva a una relación de AMOR, en que se abre la Fe y el Espíritu de Dios comienza a manifestarse y a obrar en ti. A sugerir en ti un nuevo estado.
  • Cuando te veas atrapado en algún pensamiento simplemente regresa muy suavemente a la palabra. Esto quiere decir que vamos a tener varias distracciones en nuestra mente como ruidos, sensaciones del cuerpo, sueños, aromas, la tos de alguien en la sala, recuerdos...y todo este material inconsciente va a fluir a través de la conciencia y va a provocar la distracción de tu mente en el proceso que estás queriendo lograr.
  • la meditación se mueve más allá de ese nivel de conciencia y por ello es que debes traer suavemente a tu mente a la meditación, ya que está diseñada para trascender la mente psicológica ordinaria de todos los días. Por lo tanto no debes prestar atención a esa distracciones ya que son como el ruido de fondo de tu conciencia real, que soportas todos los días pero que no es la realidad a la que quieres acceder.
  • Lo importante es no resistirse, no pelear con este ruido, tener una actitud alegre ante estos pensamientos, una actitud amistosa hacia nuestros pensamientos más terribles. No es que nos debamos detener en ellos, sino que no los reprimimos, son parte de nosotros, los esperamos observándolos en paz y con una actitud risueña: -aquí vienen otra vez,¡ ja, ja!-.Sin que ello nos apene o nos enfurezca, ya que este tipo de emociones nos distraerían de nuestro estado de silencio interior que es el fin inmediato de la meditación que estamos buscando. Cuando un pensamiento viene, recuerda que el segundo que aparecerá te perturbará aún más por su carga emotiva de resistencia.
  • La práctica está orientada a establecer una nueva consciencia silenciosa para que el Espíritu que mora en tí se abra en el Amor.
Estas premisas del Padre Keating, me parecen universales y de gran ayuda para los que se inician en la meditación. Veremos en post futuros qué paralelismos y semejanzas ,así como diferencias,encontramos en las diversas tradiciones de Oriente y Occidente dentro del esapcio contemplativo y cómo aprender de ambas tradiciones,reconociéndo sus diferencias,para establecer un diálogo amoroso entre mi corazón y el corazón del mundo.

Adriana Paoletta

viernes, 22 de enero de 2010

Hijos del amor


No puedo creer lo que tengo ante mis ojos. Ser madre es un asombro permanente. Tener este tiempo para mi familia es un don infinito que no cambio por nada. Cuando sembramos una semilla es maravilloso ver el primer brote verde asomando entre la tierra. Sentir como nuestros hijos adquieren su libertad y autonomía convirtiéndose en seres únicos e irrepetibles es algo que roza el milagro. Todavía recuerdo mi asombro cuando en mi panza se movían estos mellizos inquietos, dejando a mi mente turbada ante la presencia de lo viviente dentro mío.

¿Cómo podemos despertar a este movimiento incesante, al crecimiento de nuestros hijos, sin perder sus huellas en la niebla de la prisa?. Esos instantes de calor,de abrazos compartidos, de aromas mezclados entre azúcar, leche y pañales ya no volverán. Pero están en mi, como un secreto bien guardado, que aguarda la pregunta: -¿cómo eramos mami, cuando eramos chicos?.
-Traviesos, juguetones, risueños, divertidos, llenos de energía, revoltosos, malcriados, comilones, preguntones, cariñosos ,saltarines...

Y ahora veo cómo esa niñez se va diluyendo suavemente, aunque nuestro deseo, es mantener viva la inocencia que anida en lo mágico de las cosas invisibles, de las historias y los mitos fantásticos. Aunque el mundo quiera hacerlos precoces, en casa, alimentamos como nunca el respeto por la niñez , esa etapa tan breve en nuestra vida, pero llena de algo que sembrará la esencia eterna de nuestro ser. Algo con sabor a chocolate, algo que te hará reír , algo como un abrazo de amor, algo que te apenará y te hará llorar, algo que te moverá a crear, algo que te hará danzar entre las olas, algo que te hará creer en dios, aunque a veces lo sientas lejano...


Sé que muchas cosas faltarán y que esta niñez pasará, pero creo que hemos disfrutado más que nada en el mundo, lo divertido, difícil y maravilloso de ser padres. Gabriel y Joaquín, llevarán en su cuerpo,el aroma de "algo" imborrable. Ellos son los hijos del amor...

Adriana

jueves, 21 de enero de 2010

Los sentidos como camino de conocimiento



Leyendo en mis vacaciones el Abhidharma de psicología budista de Chogyam Trungpa, me acerco a entender uno de los aspectos mas interesantes del budismo: el papel que juegan los sentidos en la construcción del mundo.

Abhidharma significa “encima de la Ley” y se refiere a comentarios sobre la Ley, esto quiere decir, estudios doctrinales de las enseñanzas del Buda o sutras. Entre los siglos IV y I a. C. divisiones aparecieron repetidamente dentro de la Orden Budista, resultando en la formación de veinte escuelas. Muchas de estas escuelas produjeron sus propias sistematizaciones doctrinales de los sutras, y estas fueron incluidas en el abhidharma.

La escuela Saravastivada, la más influyente de las escuelas Theravāda, produjo un número importante de trabajos abhidharma. Entre estos, El Tratado sobre la Fuente de Sabiduría, escrito por Katyayaniputra en el siglo II a. C., contribuyeron significativamente al desarrollo del pensamiento Sarvastivada y formaron la base para estudios más profundos. Unos doscientos años después, se terminó de completar un voluminoso comentario sobre el Tratado sobre la Fuente de Sabiduría llamado El Gran Tratado del Abhidharma.

Análisis del Tesoro del Dharma, por Vasubandhu (IV o V siglo DC), es a menudo considerado como el pináculo de la literatura abhidharma por que explica los dos trabajos anteriormente mencionados, reexamina doctrinas Sarvastivadas tradicionales, y cita los estudios de un número de otras escuelas, es por lo tanto una referencia invaluable para el estudio del abhidharma en general. Muy pocos manuscritos abhidharma en sánscrito existen hoy en día, muchos son conocidos por sus traducciones al chino. La actual escuela Theravada de Budismo Sureño tiene una colección de siete trabajos en pali que comprende el abhidharma de dicha escuela.

Dentro de las enseñanzas del Mahamudra ,escuela de meditación del budismo tibetano (linaje kagyu),del cual Chogyam Trungpa es representante, se ve al desconocimiento como fuente de nacimineto del yo pero también como fuente de sabiduría. Ya que la sabiduría no puede nacer de la teoría sino de nuestro verdadero estado del ser, el fruto del trabajo espiritual sobre esta "ignorancia "o desconocimiento serán la base del despertar espiritual.

La sabiduría de enfrentar las cosas como son, contiene una presición tremenda que no podría provenir de ningún otro lugar que no fueran las situaciones físicas de ver , oír, oler tocar, sentir, oír.

¿De qué manera estos seis sentidos se relacionan con la meditación?. Lo que da a entender el abhidharma es que debemos identificarnos con los sonidos, los objetos del tacto, las sensaciones,la respiración etc. La única manera de tener una buena meditación es tomar algo muy corriente y usarlo. A menos que partamos de algo simple, todo nuestro estado mental dentro de la meditación tendrá que enfrentar el conflicto entre lo que es real y lo que no lo es, y con nuestro modo de enfrentar este conflicto. Esto nos traerá todo tipo de complicaciones que empezaremos a interpretar como problemas psicológicos. Se nos creará un estado de ánimo paranoico que hará que la situación represente muchísimo más de lo que realmente es.

Relacionarnos con la no dualidad a través del contacto directo con las cosas reales -lo visual, lo auditivo, lo táctil- tal como son,nos abrirá la puerta de lo Real.

Un aspecto fundamental de la tradición meditativa consiste en usar las percepciones sensoriales como vehículo para ponernos en contacto con la tierra. Son intermediarios para establecer nuestra relación con el mundo. Nuestras percepciones no son ni buenas ni malas, no tienen que ver ni con el samsara, ni con la espiritualidad, son tan sólo instrumentos neutros de nuestro cuerpo.

Es factible vivenciar las cosas tal como son, sin proyecciones de nuestro pequeño yo, sin manipular aquello que percibo, sin comparar , ni ponderar, tan sólo viendo el mérito de cada situación en función de lo que es, tal como es.

Y así recordé , mientras leía, cómo superé dolores muy intensos, elecciones de hábitos inapropiados, enojos abismales, tan sólo observando el fondo de los acontecimientos y conectándome con la simple existencia desnuda y sin ataduras que me pedía ser liberada...

y todo pasó como una ráfaga que ahora ya no existe.

Adriana Paoletta

miércoles, 20 de enero de 2010

Prácticas de Meditación. La oración Centrante

La Oración Centrante es una práctica meditativa desarrollada principalmente por el Padre Thomas Keating, un monje estadounidense de la orden del císter. Allá por la década de los 60, cuando comenzó la búsqueda de espiritualidad en culturas orientales, el Padre Keating se preguntó por qué la gente no acudía a buscarla en su propia tradición, dentro de los monasterios cristianos. Y es que el cristianismo, mucho tiempo atrás, desterró las prácticas contemplativas considerando que la intención de asemejarse a Cristo era una terrible egolatría. Trágico destierro para el alma de nuestra civilización.

Basándose en un anónimo inglés del siglo XIV “La nube del no saber”, el Padre Keating desarrolla un método sencillo, actual, práctico y eficaz para transitar el camino contemplativo. Debido a que la Oración Contemplativa es un don de Dios, no es algo que podamos obtener a voluntad. Por ello, se habla de la Oración Centrante y no Contemplativa, ya que es un método para reducir los obstáculos que impiden que el peregrino o buscador espiritual reciba el don de la contemplación divina.

La práctica, en lo fundamental, poco se diferencia de otras técnicas meditativas. Pero sinceramente, a mi me resulta mucho más sencillo amar a Jesús que a Buda. Quizá porque le amé durante toda mi infancia.

Divisor

Cómo hacer Oración de Silencio (Oración Centrante):

1. Elije un momento del día para dedicarlo a esta meditación, quizá al amanecer o antes de ir a dormir, cuando no haya ruido excesivo ni estés demasiado cansado/a.

2. Busca un sitio de la casa que invite al recogimiento y sosiego, quizá con algún símbolo que recuerde el carácter sagrado de la práctica: una vela, una imagen de tu religión/es preferida/s, un libro sagrado. Siéntate con la espalda recta pero sin forzar de manera que la respiración sea fácil y la posición favorezca la atención. Sentarse en el suelo, si no causa mucha molestia puede ayudar al recogimiento que la práctica requiere: prueba a sentarte con las piernas cruzadas en una manta doblada que te eleve el culo unos 15 o 20 centímetros del suelo. Los ojos entreabiertos o cerrados, y aflojando cualquier tensión que se sienta en el cuerpo. Pon un despertador con el tiempo que has decidido dedicar a la meditación, en un principio pueden ser 10 minutos y luego ir aumentando hasta 30 o 45 minutos por sesión.

3. En este estado de tranquilidad, elije una palabra que simbolice la intención de consentir la presencia y la acción del espíritu en tí; quizá “Cristo”, “OM”, “Alah”, “madre”, “tu”… Entonces repite mentalmente esta palabra acunándola al ritmo de la respiración y llevando la atención a la respiración en el abdomen.

4. Cuando notes que tu atención se dispersa debido pensamientos, memorias, sensaciones físicas o emociones, tráela suavemente de nuevo a la palabra o imagen centrante que elegiste.

5. Si son frecuentes las distracciones quizá pueda ayudarte acompañar la repetición mental de la palabra centrante con el conteo de cada respiración del 1 al 10 para luego volver a empezar. Así, si la palabra que hemos elegido fuese “OM”, repetiríamos 1 (inspirar), OM (expirar), 2 (inspirar), OM (expirar) y así hasta 10 para luego volver a empezar; si nos despistamos o nos pasamos de 10 volvemos al 1.

6. Degusta cada respiración, disfrútala, es la señal de que estás vivo, sientete presente. Cuando suene el despertador sigue en silencio dos o tres minutos más, da gracias, haz tus peticiones, luego levantate suavemente e intenta estar presente y entregado en tu vida diaria.

Otros consejos:

* No quieras conseguir nada con esta práctica. Hazla porque sí.

* No hagas caso de picores o pequeños dolores. Se pasarán, y suelen ser normalmente resultado de nudos emocionales que se van desatando.

* Si puedes, practica en grupo de vez en cuando.

Via: la nube del no saber

martes, 19 de enero de 2010

la niÑez... el Crecimiento espiRalado de LA Energía...


Observar el crecimiento de mis hijos, es leer la matriz de la existencia. Esa evolución que toma rumbos inciertos en sus cuerpos, en sus hábitos, en las palabras que pronuncian en el aire hilvanando los sueños que todavía no han podido concretarse en lo real, pero que son un susurro en el viento ,que como padres debemos prestar atención.

Durante la niÑez hasta la pubertad, aumenta nuestra capacidad de movimiento y la energía vital, según la Medicina Oriental, viaja en espiral en movimientos de contracción y expansión. Cuando estamos de pie durante el día tendemos a estirar las espirales de nuestro cuerpo y mantener nuestro cuerpo tenso y alerta.; por la noche, tendemos a contraer la espiral durmiendo con la cabeza y las piernas replegadas en nuestro plexo solar. Al movernos durante el día ,al correr, la espiral suele curvarse y expandirse en saltos y cambios rápidos de movimiento. Cuando emitimos sonidos, el aire hacia afuera y forma una espiral de expansión ; al inhalar el aire pasa dentro de nuestro cuerpo en una espiral de contracción. Así mismo nuestros sentidos se mueven expandiendo su campo de percepción desde la cabeza hacia el mundo que los rodea y al entrar la información, se contrae en nuestra forma particular de ver , tocar,oír,saborear y olfatear el mundo.


Del mismo modo, las funciones psicológicas y la proyección de diversos pensamientos progresan en espiral. Después del desarrollo de la conciencia sensorial y emotiva que tuvo lugar en la primera infancia, la energía se mueve hacia arriba, hacia el polo intelectual. Esta conciencia crece y funciona en espiral en busca de dimensiones más amplias en el espacio exterior bajo la forma de imaginación, especulación, cálculo , analogía y otras funciones abstractas del conocimiento para entender el mundo con el cual estamos interactuando permanentemente.

Todo movimiento en nuestra conciencia corporal , psíquica y espiritual genera una expansión y contracción de la energía vital cuya vibración influirá en nuestros tejidos orgánicos,en la calidad emocional y sus texturas internas. Cuando la ira se apodera de mí, un torbellino de contracción retuerce mis órganos, en especial el hígado. Cuando la tristeza baña de dolor mi mundo interno, mis pulmones se congestionan , mis intestinos se contraen de sufrimiento. Al sentir ansiedad por lo que vendrá mi corazón palpita en un galope sin rumbo y mi estómago sale de su centro hacia lo desconocido. Cuando temo y siento peligrar mi existencia, mis riñones se protegen guardando su energía Ching.Esta energía es la herencia genética que trajimos de nuestros padres y con la que nos movemos en la vida , circula en nosotros y es obstruida , por el miedo y el conflicto permanente, cortando el flujo en espiral de una preciada y sutil energía, que llamamos prana o chi.

Cuando observas a tu hijo, oyes el flujo vibrante de la energía universal ,pulsando en diferentes direcciones para encontrar un dulce equilibrio entre tú y el mundo.

Adriana Paoletta

Fuente teórica: Do-In de Michio Kushi

domingo, 17 de enero de 2010

Castas



Diagrama 12 - El Sistema de Castas en La India

El sistema de castas en la India describe la estratificación social y las restricciones sociales presentes en el subcontinente indio, donde las clases sociales vienen definidas por miles de grupos hereditarios endógamos, a menudo llamados “jatis” o “castas”. Dentro de un “jati” existen grupos hereditarios denominados “gotras”, el linaje o clan de un individuo.

Aunque el sistema de castas ha sido asociado generalmente con el hinduismo, el sistema de castas también está presente en otras religiones del subcontinente, como el Islam o el cristianismo. La Constitución India ha ilegalizado la discriminación por razón de casta, en línea con los principios de secularismo, socialismo o democracia en los que fue fundada la nación. Las barreras de casta están muy debilitadas en las grandes ciudades, aunque persisten en las áreas rurales del país. Aun así, el sistema continúa sobreviviendo de forma cambiante en la India moderna, fortalecido por una combinación de percepciones sociales y políticas sectarias.

Historia. No hay una teoría universalmente aceptada sobre el origen del sistema indio de castas. Las clases indias son similares a las “pistras” del antiguo Irán, donde los sacerdotes son Athravans, los guerreros son Rathaestha, los mercaderes son Vastriya y los artesanos son Huiti.

Un estudio del año 2002-2003 elaborado por T. Kivisild concluyó que las poblaciones tribales y casta indias derivan “grandemente” de la misma herencia genética de los asiáticos del sur y el oeste que vivían en el Pleistoceno, y que el flujo genético procedente de otras regiones era muy limitado desde el Holoceno. Varios estudios aseguran que los distintos grupos de casta tienen una similar herencia genética. Sin embargo, un estudio genético del año 2001 llevado a cabo por el profesor Michael Bamshad, de la Universidad de Utah, halló que la afinidad de los indios a los europeos es proporcional a la posición de casta: las castas altas son más similares a los europeos. Los investigadores creen que los indo-arios entraron en la India desde el noroeste y pudieron haber establecido un sistema de castas en el que ellos mismos se situaron en los lugares preferentes. Aun así, las muestras indias para este estudio fueron tomadas en una sola área, por lo que todavía hay que investigar si los resultados son generalizables.

Varna y Jati. De acuerdo con las más antiguas escrituras hindúes, hay cuatro “varnas”: los brahmanes (profesores, estudiosos y sacerdotes), los “shatrias” (reyes y guerreros), los vaishas (agricultores y mercaderes) y los sudras (proveedores de servicios y artesanos). Este sistema teórico postulaba las categorías del varna como ideales y explicaba apenas la realidad de miles de “jatis” endógamos, que era lo que de verdad predominaba en el país. Extranjeros, tribales o pueblos nómadas que no suscribían las normas de la sociedad india eran descritos como “mlechhas” y tratados como contagiosos e intocables. Ellos formaban, junto a un grupo conocido como “parjanya”, el origen de los actuales “dalits”, aunque en aquella época el sistema de varnas no era todavía hereditario.

Algunos críticos del hinduismo afirman que el sistema de castas tiene sus raíces en las varnas mencionadas en las antiguas escrituras. Sin embargo, muchos grupos, como ISKCON, consideran que el moderno sistema indio de castas es una entidad distinta de las varnas. Muchos estudiosos europeos de la era colonial miraban el “Manusmriti” como el libro de la ley hindú, y concluyeron que el sistema de castas era parte del hinduismo; esa visión cuenta con la oposición de algunos expertos hindúes, para quienes la casta es más una práctica social anacrónica que una cuestión religiosa.

Casta y estatus social. Tradicionalmente, aunque el poder estaba en manos de los “shatrias”, los historiadores han retratado a los brahmanes como los poseedores del mayor prestigio. Fa Hien, un peregrino budista procedente de China, visitó la India alrededor del año 400 d.C. “Sólo encontró degradante la posición de los ‘chandals’; descastados por razón de su trabajo, encargados de la disposición de los muertos. Pero ninguna otra sección de la población sufría una notable desventaja, ninguna otra distinción de casta atrajo comentarios de este peregrino, y ningún opresivo sistema se ganó su censura”. Y las palabras de otro peregrino chino, Hsuan Tsang (600 d.C.) indican que el rey de la región del Sind era un sudra.

Las castas no constituían una descripción rígida de la ocupación o del estatus social de un grupo. Como la sociedad británica estaba dividida en clases, los británicos intentaron igualar el sistema indio de castas a su propio sistema social. Y vieron la casta como un indicador de ocupación, estatus social y habilidad intelectual. Intencionadamente o no, el sistema de castas se volvió más rígido durante el Raj Británico, cuando los invasores comenzaron a enumerar castas durante los censos y codificaron el sistema bajo su dominio.

Los “dalits”, o la gente externa al sistema de varnas, tenían el más bajo estatus social. Antes denominados “intocables”, trabajaban en las labores vistas como poco saludables, desagradables o contaminantes. En el pasado, los “dalit” sufrieron segregación social y restricciones, además de una extrema pobreza. No se les permitía rezar en los templos con el resto, ni tomar agua de las mismas fuentes. Las personas de castas más altas no se relacionaban con ellos. Si de algún modo un miembro de una casta más alta tomaba contacto físico o social con un intocable, debía ser purgado de la impureza recién adquirida. La discriminación social también se desarrolló entre los dalits. Las castas más altas entre ellos (dhobis, nais…) no se relacionaban con las bajas (bhangis, por ejemplo), calificados como “descastados incluso entre los descastados”.

Los sociólogos también han comentado las ventajas históricas que ofrece una estructura social rígida como el sistema de castas, pero también su pérdida de utilidad en un mundo moderno. Históricamente, el sistema ofrecía varias ventajas a la población del subcontinente, por anacrónico que resulte hoy. Originalmente, era un instrumento de orden en una sociedad donde regía el consentimiento más que la obligación, y donde los derechos rituales y las obligaciones económicas de los miembros estaban estrictamente regulados con respecto al resto de las castas. Uno nacía en el seno de una casta y retenía ese estatus de por vida. El mérito era hereditario y existía igualdad sólo en el seno de la casta, pero no respecto a las otras.

Un sistema bien definido de interdependencia mutua mediante una división del trabajo creaba seguridad en una comunidad. Y en adición, la división del trabajo sobre la base de la etnia permitía a los inmigrantes y extranjeros a integrarse rápidamente en sus propios nichos de casta. El sistema tenía un rol influyente en la determinación de la actividad económica. Funcionaba como los gremios europeos medievales, asegurando la división del trabajo, dando formación a los aprendices y en algunos casos, fomentando la especialización de los industriales: en algunas regiones, producir cada variedad de tejido era la especialidad de una subcasta. Además, los filósofos añaden que la mayoría de la gente se sentía cómoda en grupos estratificados y endógamos. La membresía de una casta particular, con su narrativa, historia y genealogía asociadas, daba a sus miembros un sentido de grupo y un orgullo cultural, como ocurrió con los “marathas”, los “rajputas” o los “iyers”.

Movilidad de castas. Algunos estudiosos creen que el ranking de casta era fluido y podía llegar a diferir de un lugar a otro antes de la llegada de los británicos. Algunos sociólogos mantienen que los grupos de castibajos intentaban elevar el estatus de su casta intentando emular las prácticas de las castas más altas.

La flexibilidad en las leyes de casta permitió a clérigos de casta muy baja, como Valmiki, componer el Ramayana, que se convirtió en un trabajo central de las escrituras hindúes. De acuerdo con algunos psicólogos, sin embargo, la movilidad en amplias líneas de casta era más bien “mínima”, aunque los jatis podían cambiar su estatus social durante las generaciones por relocación o adopción de nuevos rituales.

Para M. N. Srinivas, el movimiento siempre fue posible, sobre todo en las regiones medias de la jerarquía. Siempre fue posible para los grupos nacidos en castas más bajas “levantarse hacia una posición más alta adoptando el vegetarianismo, por ejemplo, y otras costumbres de las castas altas. Aunque teóricamente prohibido, el proceso era común. El concepto de sanskritización, o la adopción de las normas de las castas altas por las bajas, demuestra la complejidad y la fluidez reales de las relaciones de casta.

Las distinciones, sobre todo entre los brahmanes y las demás castas, eran en teoría muy visibles, pero en la práctica parece ser que las restricciones sociales no eran tan rígidas. Hay brahmanes que llegaron a basar su actividad en la tierra; muchos grupos que se dicen shatrias no adquirieron su estatus hasta tiempos recientes. El hecho de que muchas dinastías tuvieran orígenes oscuros sugiere una cierta movilidad social. Y ciertas castas, según fuentes brahmánicas, nacieron de matrimonios entre diferentes jatis. Es importante mencionar que la jerarquía de castas no tuvo nunca una distribución uniforme en el subcontinente.

Movimientos de reforma. Desde tiempos de Buda y Mahavira (este último fundador del jainismo), distintos líderes desafiaron el sistema de castas. El tantrismo, el yoga upanishad, el sistema Natha forman parte de la plétora de movimientos opuestos o críticos con las varnas. Muchos santos devotos rechazaron las discriminaciones de casta. Y durante el Raj británico, este sentimiento ganó impulso, y muchos movimientos de reforma, como el Brahmo y el Arya Samaj abjuraron de las discriminaciones. Reformistas sociales defendieron la inclusión de los intocables en la sociedad, entre ellos el “Mahatma” Gandhi, quien los denominó harijans (“hijos de Dios”), aunque el término fue rechazado por los principales líderes intocables, que lo consideraron paternalista. Se ha asentado mejor la palabra “dalit” (oprimidos). La contribución de Gandhi a la emancipación de los intocables todavía es objeto de discusión, especialmente tras los comentarios de su contemporáneo B.R. Ambedkar, un importante intocable que estimaba las actividades de Gandhi como perjudiciales para la elevación de su gente.

La discriminación de los intocables fue formalmente abolida por la Constitución de la India –en la que Ambedkar tuvo un papel fundamental- en 1950, y ha registrado un declive desde entonces, aunque no se ha logrado su erradicación. El ex presidente K.R. Narayanan y el jefe de la Justicia india, K.G. Balakrishnan, provienen de castas consideradas intocables.

El dominio británico. La fluidez del sistema de castas quedó alterada con la llegada al subcontinente de los invasores británicos. Anteriormente, las clasificaciones de castas diferían de un lugar a otro. Las castas no constituían una descripción rígida de la ocupación o estatus social de un grupo. Pero la sociedad británica estaba dividida en clases, y los británicos intentaron elaborar una clasificación normativa como elemento de organización social. Vieron la casta como un indicador de ocupación, estado social y habilidad intelectual.

Durante los primeros años de dominio de la Compañía británica de las Indias Orientales, se fomentaron los privilegios y costumbres de castas, si bien las leyes británicas pusieron coto a la discriminación contra las castas bajas. Sin embargo, la identidad de casta quedó reforzada por las políticas del “dividir y gobernar” y la taxonomía de la población en rígidas categorías en los censos, realizados cada diez años. Hasta 1910, el subcontinente fue testigo al menos de trece rebeliones de castibajos.

El estatus moderno de la casta. El sistema de castas sigue siendo muy rígido en algunas áreas rurales y pequeñas ciudades. La casta también sigue teniendo un peso importante en la política india. El Gobierno de la India ha registrado oficialmente castas y subcastas, con el propósito de determinar quiénes tienen derecho a las famosas “cuotas” o reservas, es decir, las medidas de discriminación positiva en la educación y los trabajos públicos. Las listas del Gobierno incluyen Castas Registradas (SC), Tribus Registradas (ST) y Otras Castas Atrasadas (OBC).

Las Castas Registradas (SC) son generalmente castas de antiguos intocables (“dalits”). Actualmente, los “dalits” suponen un 16 por ciento de la población total de la India (es decir, unos 160 millones de personas. Sólo en el territorio de Delhi hay 49 castas listadas como SC.

Las Tribus Registradas (ST). Las tribus registradas son grupos tribales. Actualmente componen un 7 por ciento de la población total de la India, es decir, unos 70 millones de personas.

Otras Castas Atrasadas (OBC). La Comisión Mandal cubrió más de 3.000 castas bajo la etiqueta OBC y estimó que formaban el 52 por ciento de la población de la India. Sin embargo, el Sondeo Nacional pone el porcentaje en un 32 por ciento. Hay un debate no resuelto sobre el número exacto de OBC en la India.

Las reservas por razón de casta han generado violentas reacciones por parte de las castas no elegibles, es decir, las tradicionalmente privilegiadas. Muchos expertos indios conciben el tratamiento negativo de las castas adelantadas como socialmente divisivo y sencillamente injusto.

El sistema de castas fuera del hinduismo. En algunas partes de la India, los cristianos están estratificados por secta, lugar y las castas de sus predecesores, sobre todo en lo concerniente a la iglesia católica. En el presente, más del 70 por ciento de los cristianos indios son “dalits”, pero los cristianos de castas adelantadas controlan el 90 por ciento de los trabajos eclesiásticos administrativos. De los 156 obispos católicos, sólo 6 proceden de castas bajas. Muchos católicos dalits se han quejado de la discriminación por casta en el seno de la iglesia católica. En la región de Goa, los anuncios clasificados de matrimonios siguen mencionando la casta en el caso de los cristianos.

También en el seno del Islam en el sur de Asia se han desarrollado unidades de estratificación social, denominadas “castas” por muchos. Al parecer, las castas entre los musulmanes se desarrollaron como resultado de un estrecho contacto con la cultura hindú y los conversos procedentes del hinduismo. El informe del Comité Sachar, publicado en 2006, documenta la estratificación continua de la sociedad musulmana. Los musulmanes tienen secciones de lavanderos, sastres, herreros y otras castas atrasadas. En la India moderna se han producido brutales choques entre musulmanes pertenecientes a distintas castas.

Entre los musulmanes, los Ashraf tienen un estatus superior, derivado de sus antepasados árabes, mientras que los Ajlaf tienen supuestamente su origen en conversos del hinduismo y, por lo tanto, un origen inferior. Además, entre los musulmanes está la casta Arzal, considerados por Ambedkar como los equivalentes a los intocables hindúes. Aunque muchos estudiosos pensaban que la estratificación entre los musulmanes no era tan aguda, Ambedkar argumentó que los “demonios sociales” de la sociedad musulmana eran “peores que los presentes en la sociedad hindú”.

El sistema de castas tampoco es ajeno a los budistas. Los Rodi de Sri Lanka siempre han sido despreciados e incluso considerados intocables por los budistas ceilaneses debido a la ausencia de “ahimsa” (no violencia), de la que depende fuertemente el budismo. Cuando el viajero Ywan Chwang viajó por el sur de la India al final del período Chalukya, aseguró de que el sistema de castas había existido entre los budistas y los jainíes. Hay pruebas de castas en el jainismo de Bihar: en el pueblo de Bundela, hay varios jaats (grupos) entre los jainíes. Una persona de un grupo no puede mezclarse ni comer en compañía con los de otro.

Respecto a los sijs, sus gurús criticaron la jerarquía del sistema de castas. Donde algunas castas eran percibidas como mejores o más altas, predicaron que todos los grupos sociales eran valiosos, y defendieron que el mérito y el trabajo duro eran aspectos esenciales de la vida. El sistema de cuotas también promovido por ellos ha sido objeto de críticas precisamente porque desprecia el mérito como medida principal para ganar un puesto.

Violencia de casta. La India independiente ha sufrido una cantidad considerable de violencia y crímenes de odio motivado por la casta. El Ranvir Sena, un grupo paramilitar supremacista de Bihar (norte) ha cometido actos de violencia contra los dalits y otros grupos de las castas registradas. Otro ejemplo es el caso de Phoolan Devi, que pertenecía a la casta mallah, fue violada cuando era joven por un grupo de thakurs… Luego se convirtió en bandida y cometió robos violentos contra los miembros de castas altas. En el año 1981, su banda asesinó a 22 thakurs, la mayoría de ellos sin relación con su secuestro o violación. Phoolan Devi siguió adelante y llegó a ser diputada. Los dalits continúan siendo de todos modos las principales víctimas de la violencia en muchas partes de la India.

Política de casta. El “Mahatma” Gandhi, Bhimrao Ambedkar y Jawaharlal Nehru tenían distintas concepciones de la casta, especialmente en lo referido a la política constitucional y la situación de los intocables. Hasta mediados de los años 70, la política de la India independiente estaba dominada sobre todo por cuestiones económicas y controversias de corrupción. Pero en los 80, las castas emergieron como un asunto fundamental en la política india. La Comisión Mandal fue establecida en 1979 para identificar a los “atrasados sociales o educativos”, y para estudiar las cuotas o reservas como forma de acabar con la discriminación de casta. En 1980, el informe apoyó la acción afirmativa bajo la ley India, por la que se daba acceso exclusivo a los castibajos para una porción definida de trabajos del gobierno y puestos de estudio en las universidades.

El Gobierno encabezado por V.P Singh trató de desarrollar las recomendaciones de la Comisión en 1989, lo que dio lugar a protestas masivas. Muchos entendían que los políticos intentaban desarrollar las reservas para asegurarse el voto de las castas bajas, es decir, con un propósito de pura pragmática electoral. Muchos partidos políticos recurren abiertamente a los bancos de voto basados en razón de casta. Formaciones como el Bahujan Samaj Party (BSP), el Samajwadi Party y el Janata Dal se dicen representantes de las castas atrasadas, y buscan asegurarse el apoyo de las OBC, los dalits o los musulmanes para ganar las elecciones.

Críticas. El sistema de castas ha sido objeto de muchas críticas, tanto dentro como fuera de la India. Desde el punto de vista histórico, Buda y Mahavira, fundadores respectivos del budismo y el jainismo, estaban en contra de la estructura de casta. Muchos santos del período devocional, como Nanak, Kabir, Caitanya, Dnyaneshwar, Eknath, Ramanuja o Tukaram rechazaron las discriminaciones y aceptaron discípulos de todas las castas. Muchos reformistas, como el Swami Vivekananda y el Sathya Sai Baba creían que en el hinduismo no había sitio para el sistema de castas.

Algunos movimientos del hinduismo han aceptado a castas bajas en su seno, comenzando por los movimientos devocionales del período medieval. Las primeras políticas dalits llevaron de la mano movimientos reformistas hindúes que venían a ser una respuesta a los misioneros cristianos en sus intentos por convertir a los intocables al cristianismo. Intocables atraídos por la perspectiva de escapar del sistema de castas.

En el siglo XIX, el Brahmo Samaj de Ram Mohan Roy llevó a cabo una campaña activa para acabar con el castismo. El Arya Samaj, fundado por Swami Dayanand, también renunció a la discriminación contra los intocables. Una opinión compartida por Swami Vivekanda, quien fundó la misión Ramakrishna y también contribuyó a la emancipación de los castibajos.

El primer templo restringido a castas altas que abrió sus puertas a los dalits fue el de Laxminarayan, en la ciudad de Wardha, en el año 1928. En 1936, el sultán de Travancore, hoy la región de Kerala, decretó que los “intocables no deberían tener prohibido el consuelo y solaz de la fe hindú”. Incluso hoy, el templo Sri Padmanabhaswamy, el primero que abrió sus puertas a los intocables en Kerala, sigue siendo reverenciado. Pero todavía quedan templos en la India donde los intocables tienen prohibido el acceso.

Otra perspectiva de crítica del sistema de castas es la línea intelectual que argumenta que los intocables y castibajos eran la población originaria de la India, y fueron sojuzgados por los “invasores brahmanes”. Pero sin duda el pensador más importante para las castas bajas fue B.R. Ambedkar, pionero de las conversiones al budismo. El primer ministro Jawaharlal Nehru también difundió información sobre la necesidad de erradicar el sistema.

Críticas contemporáneas. Entre los dalits, continúa habiendo líderes políticos e intelectuales como Kancha Ilaiah o Udit Raj, que son considerados anti-hindúes por sus críticos y mantienen una retórica básicamente dirigida contra los brahmanes. Del otro lado, hay hindúes que intentan desligar de su religión el sistema de castas, y ofrecen como prueba la presencia de las castas en el cristianismo o el Islam del subcontinente.

Hay activistas para quienes el sistema de castas es una forma de discriminación racial. En marzo de 2001, los participantes en la Conferencia de Naciones Unidas contra el Racismo en Durban (Sudáfrica) condenaron la discriminación por casta e intentaron aprobar una resolución declarando que la casta como base para la segregación y la opresión de la gente según ocupación y filiación era una forma de apartheid. Finalmente, no hubo resolución formal, sin embargo.

El tratamiento que los dalits reciben en la India es calificado por algunos autores como el “apartheid” escondido de la India. Críticos de esas acusaciones inciden en las mejoras sustanciales experimentadas por los dalits y la cobertura legal que proporciona la Constitución de la India (escrita sobre todo por el dalit Ambedkar). Otras pruebas son la llegada de un dalit a la presidencia (K.R. Narayanan en 1997) y la pérdida de influencia de las castas en los medios urbanos.

Esa visión benevolente es desmentida por otros intelectuales, que mantienen que el sistema de castas continúa bien enraizado en la cultura hindú y sigue estando presente en todo el sur de Asia, sobre todo en la India rural. En lo que se conoce como “apartheid oculto”, pueblos enteros de muchas regiones indias continúan estando segregados por completo en razón de casta. Con unos 160 millones de personas, los dalits se enfrentan a un aislamiento social casi completo, humillaciones y discriminaciones basadas exclusivamente en su nacimiento (Haviland). Tocar la sombra de un dalit puede contaminar a un miembro de las castas altas. Los dalits no pueden cruzar la línea que divide su parte del pueblo, ni beber de los pozos públicos, ni visitar los mismos templos que las castas altas. Los niños dalits deben sentarse en los últimos pupitres de la clase.

Las acusaciones de apartheid son negadas por los sociólogos académicos como un epíteto político, porque el apartheid implica una discriminación apoyada por el estado, algo que no existe en la India. La Constitución india pone un énfasis especial en ilegalizar la discriminación por casta, y sobre todo aboga por terminar con la condición de los intocables. Además, el código penal indio castiga severamente a quienes cometen discriminaciones sobre la base de casta. Los prejuicios contra los dalits y la discriminación es un malestar social que existe sobre todo en áreas rurales, donde pequeñas sociedades pueden trazar los linajes de los individuos y establecer discriminaciones. Así que el castismo no es exactamente un “apartheid”. De hecho, los intocables, los indios tribales y las castas bajas se benefician de programas de acción afirmativa y tienen un poder político creciente.

La alegación de que la casta equivale a la raza ya fue rechazada por B. R. Ambedkar: “El brahmán del Punjab es racialmente del mismo vivero que el chamar (dalit) del Punjab. El sistema de castas no marca una división racial. El sistema de casta es una división social de gentes con una misma raza”. También el sociólogo Andre Béteille rechaza el tratamiento de la casta como un sistema “racista”: “políticamente malicioso” y “científicamente disparatado”, porque no hay diferencias raciales entre unos y otros. “No podemos ver –escribe- cada grupo social como una raza simplemente porque queramos protegerlo contra el prejuicio y la discriminación”.

El Gobierno indio va más allá y también rechaza cualquier equivalencia entre la discriminación por casta y la discriminación racial, con el argumento de que los asuntos de casta son esencialmente intrarraciales e intraculturales. Y además, los sociólogos han descrito cómo la visión del sistema de castas como uno estático y estratificado ha dejado paso a otra visión con una estratificación más procesal. Y hay observadores para quienes el sistema de castas encubre un sistema de explotación por los prósperos de los deprimidos. En muchos lugares de la India, la tierra es propiedad de terratenientes de las castas dominantes, que explotan a los jornaleros sin tierra y los artesanos pobres, mientras los degradan con énfasis ritual para demostrar su estatus inferior. La casta determina el puesto de un individuo en la sociedad, el trabajo que puede desempeñar, con quién podrá casarse, con quién podrá hablar. Los hindúes creen que el karma de vidas anteriores determinará la casta en la que un individuo (re)nacerá.

por Diego Agúndez